La revista famosa Esquire lanza su versión en español

Con más de siete décadas en el mercado, la célebre publicación norteamericana, que se define por sus lectores pensantes y cosmopolitas, debutó en el idioma hablado por 400 millones de personas

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Agraciando la portada en blanco y negro está un personaje que no podría lucir menos latino: Woody Allen. Y Esquire dice que esa es la idea.

La publicación compite con rivales del mercado hispanohablante y lo que ve como su propia obsesión: sexo y cosas en las que gastar dinero, como autos y artilugios.

"Los hombres tenemos revistas que nos tratan como si fueramos American Express andantes", dijo el editor en jefe, Andrés Rodríguez, quien ayudó a crear la versión española de la revista Rolling Stone.

En su lugar, Esquire en español se enfocará en personas interesantes que tienen algo que decir, y Allen "el prototipo de lo que hombres y mujeres consideran como un hombre inteligente, con el que les gustaría quedar a cenar, para tener una conversación", dijo Rodríguez a la AP.

La revista se publicará inicialmente en la Argentina, España, México y Chile, y con el tiempo llegará a más países de Latinoamérica. La tirada inicial es de 100.000 ejemplares.

Excepto por una entrevista con la actriz Halle Berry, el contenido es todo original, no traducido de la versión en inglés.

La pieza sobre Allen aborda su reciente búsqueda de financiamiento para una película ?y de libertad artística- en Europa. Allen ha estado rodando un filme en Barcelona y es muy popular en España.

Fundada en 1933, Esquire es propiedad de Hearst Magazines International y hoy publica ediciones en 16 países que incluyen China, Rusia, Japón y Gran Bretaña.

En una recepción la semana pasada en Madrid, George Green, presidente de Hearst Magazines International, dijo que decidió publicar Esquire en español impulsado por Rodríguez, quien indicó que había un vacío que llenar en el mercado hispanoparlante.

Rodríguez dijo que estuvo intentando convencer a Green con el argumento de que lectores educados y cosmopolitas desde Barcelona hasta Buenos Aires no tenían acceso a una revista como Esquire en su idioma.

"Para mí ha sido muy importante convencer a Hearst de que un proyecto como éste no puede faltar en español en el mundo", expresó Rodríguez.