"Se trata de una obra que se hizo por pedido de los vecinos y ellos que serán quienes la bauticen", adelantó el jefe comunal, quien sostuvo que su inauguración "es una buena metáfora de algo que tenemos que buscar todos: estar más cerca y juntos".
Sobre los últimos meses de gestión, Telerman expresó que hasta el 10 de diciembre tiene el compromiso de "aspirar a que la Ciudad siga mejorando"
Los vecinos no podían creer que la obra de 470 metros , que une Yerbal y Nicasio Oroño con Avellaneda y Fragata Sarmiento, esté terminada en menos de un año. Lo cierto es que ayudará a descongestionar el tránsito en las horas picos, dado que esa zona suele estar colapsada.
Lo sorprendente del puente es que podrá desmontarse una vez que se cumpla con el proyecto para soterrar las vías del ferrocarril Sarmiento. El mismo cuenta con 470 metros de extensión, carriles exclusivos para el tránsito liviano y un sendero peatonal.
La conclusión de la obra era un viejo anhelo de los habitantes de la zona que históricamente ha estado dividida en dos y hasta hoy presenta problemas de conectividad en el tránsito vehicular y de peatones.
Aunque desde el Gobierno porteño admiten que la solución más indicada es la construcción de un viaducto, entienden que el puente es un buen paliativo coyuntural.
Simultáneamente, la obra aportará mayor seguridad a esa franja, dado que desactivó un asentamiento ilegal que se estaba levantando entre las vías de TBA y el campo de deportes del club Ferro.