La vida separada de Madonna y Guy Ritchie

El matrimonio no coincide en sus gustos y prácticas. Mientras la cantante pasa sus horas rezando, el cineasta toma cerveza y ríe entre amigos. A qué se debe esta insistente postura de la pareja a mostrarse distanciados

AP 162

Mientras la reina del pop estaba inmersa en una profunda cadena de oraciones, ayer su marido, Guy Ritchie, estaba muy concentrado en? ¡su botella de cerveza!

La cantante y el cineasta llegaron a Israel para celebrar el Año Nuevo judío. Pero el estelar matrimonio no compartió las mismas prácticas en su estadía en Tel Aviv.

Ritchie, de 39 años, no dudó en concurrir a las playas de la ciudad a tomar cerveza con un grupo de amigos para pasar el tiempo antes de darse un chapuzón en el mar, según lo informó hoy el Daily Mirror.

Mientras tanto, una más comprometida Madonna pasaba las horas en una profunda meditación. Junto a cientos de creyentes, permaneció durante toda la jornada arrodillada y elevando plegarias en el Hotel David Intercontnental para celebrar una de las más importantes festividades santas en el calendario de la Cábala, conocido como el sistema de interpretación mística y alegórica del Antiguo Testamento.

Si bien la estrella pop fue criada en el catolicismo, adquirió el nombre judío Esther. Y no es la única celebrity aferrada al culto cabalístico: Demi Morre, de 45 años, y su novio Ashton Kutcher, de 29, están también en Tel Aviv por motivo de los festejos, en mismo hotel que Madonna y forman parte además de las oraciones diarias.

Los judíos ortodoxos experimentan un gran rechazo por las estrellas no judías que se convierten en miembros de Cábala, aunque Madonna no ha manifestado su repudio por tal postura.

Sin dudas, su marido lleva una vida con menos problemas existenciales: prefiere perder su tiempo en la playa bajo los rayos de sol, tomando alcohol y riendo sin parar con sus amigos, alejado de las controversias religiosas.

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