Agua bendita causa alarma en aeropuerto francés

Las autoridades no dejaron que una pasajera transportara en la cabina del avión varias botellitas con agua de la gruta de Lourdes. Revuelo en un vuelo de peregrinos

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Los inspectores del aeropuerto francés de Tarbes-Lourdes se negaron a dar su bendición al agua bendita que unos pasajeros intentaron subir a bordo de los nuevos vuelos de peregrinos del Vaticano esta semana. Dijeron que era una amenaza a la seguridad, al igual que cualquier otro líquido.

El agua, que se dice que tiene facultades de curación milagrosas, procedía de una gruta sagrada donde los católicos creen que la Virgen María se apareció en 1858.

La pasajera Paola Saluzzi dijo al diario Corriere della Sera que llevaba el agua en ocho pequeñas botellas de plástico "con forma de la pequeña Virgen". Pero no pudo subirlas a bordo.

"Si dieran preferencias al agua de Lourdes, sería una (irregularidad) que no garantizaría el procedimiento adecuado", reconoció Saluzzi.

Pero el Vaticano había previsto dicha eventualidad y colocó una pequeña botella de agua bendita de cortesía en el asiento de cada peregrino para beber en el avión, contó la pasajera.

El Boeing 737 fletado por el Vaticano pretende trasladar a 150.000 fieles al año. Además de Lourdes, los destinos irán desde el santuario de Fátima en Portugal al Monte Sinaí en Egipto, donde Moisés habría recibido los 10 Mandamientos de Dios.