La reina Isabel II de Inglaterra aconsejó a Camila Parker Bowles desistir de participar de la misa conmemorativa en Londres por los 10 años desde la muerte de la princesa Diana de Gales, para evitar un nuevo escándalo en el seno de la Familia Real británica.
Según informaron hoy los tabloides Daily Mirror y Daily Mail, la monarca habría hablado con la duquesa de Cornualles, para expresarle su preocupación por las críticas a una eventual asistencia de Camilla a la misa especial del viernes en la Capilla Real.
Ayer, la esposa del príncipe Carlos confirmó que no concurrirá a la ceremonia religiosa, para evitar "desviar" la atención del propósito de esa ocasión.
De acuerdo a los reportes, Camila permanecerá en el castillo de Balmoral, en Escocia, mientras el resto de la Familia real asiste a la misa, que buscará conmemorar la vida y el legado de la princesa de Gales, según consignó la agencia Ansa.
Diana murió junto a su novio, el egipcio Dodi Al Fayed, y el chofer de ambos, el francés Henri Paul, la noche del 31 de agosto de 1997, cuando el Mercedes Benz en el que viajaban colisionó contra una columna del Puente de Alma, en París.
Una pesquisa de Scotland Yard concluyó en diciembre pasado que la princesa y su novio murieron como consecuencia de un accidente automovilístico y no como parte de un plan ideado por la Corona británica.
Tras conocerse la decisión de Camila, amigos y seguidores de la princesa Diana de Gales expresaron su beneplácito por el anuncio.
La mejor amiga de la princesa, Rosa Monckton, declaró que hubiera sido "muy inapropiado" por parte de Camila asistir a la ceremonia religiosa del viernes, mientras que los seguidores de la princesa Diana se mostraron "aliviados" por la ausencia.