Las mutaciones de Hollywood

Aunque muchas estrellas intentan ocultarlo, en la señal E! develaron los secretos que las convirtieron en íconos de la belleza actual?

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La señal de televisión por cable E! Entertainment Television emitió Celebrity Plastic Surgery: The Good, the bags & the ugly (Las cirugías plásticas de las celebridades: lo bueno, lo malo y lo feo), un especial en el cual revelaron los cambios estéticos de los famosos.

A medida que crecieron las carreras artísticas de Pamela Anderson y Carmen Electra, también aumentaron sus senos, pero no fueron las únicas ya que la desaparecida conejita Anna Nicole Smith fue otra de las mujeres que popularizó este tipo de intervención. Por el contrario, Queen Latifah y Drew Barrymore decidieron reducirlos por su gran tamaño natural.

Quienes no repetirían su paso por el quirófano son Kimberly Stewart, hija del músico Rod Stewart, la ex chica Baywatch Nicole Eggert y la playmate Nikki Ziering, que padecieron serios problemas con sus implantes mamarios.

Britney Spears y Lindsay Lohan enfrentaron rumores de operaciones pero pocos tuvieron en cuenta que ambas comenzaron en el medio siendo muy jóvenes y se desarrollaron como cualquier adolescente.

Hilary Duff ocasionó gran alboroto cuando, a pesar de su juventud y de ser un referente para el público adolescente, apareció en los medios con su dentadura hecha a nueva.

La actriz y cantante Jessica Simpson se aplicó Restylane, unas inyecciones que le dieron volumen a sus labios en forma temporal, pero luego admitió que el cambio no era de su agrado y no repitió la experiencia. Quien no acepta haber recurrido a un especialista, es su hermana Ashlee aunque su nueva nariz es un cambio que no puede negar.

?Todo lo que tengo es falso: los dientes, el color de pelo, mis uñas, los senos? Me hice cirugías para desafiar la gravedad, para verme bien en tevé y para sentirme bien conmigo. Soy una defensora de las cirugías?, aseguró la ex modelo Janice Dickinson.

Sharon Osbourne, la mujer del rockero Ozzy, confesó haberse sometido a un bypass gástrico, a una rinoplastia, a la reducción de senos, al levantamiento de ojos y a quitarse las sobras de piel en la zona abdominal luego de su gran descenso de peso.

La sexagenaria cantante Cher siempre negó los rumores que aseguraban que ya no poseía sus costillas flotantes y que se había realizado implantes en sus mejillas. No obstante, aceptó los cambios en sus senos, su dentadura y su nariz.

Según The American Society for Aesthetic Plastic Surgery, en 2006 hubo más de trescientos ochenta y tres mil aumentos de senos en Estados Unidos aunque la operación más popular es la liposucción. Sin embargo la cifra es aún más alarmante ya que se realizan más de dos millones de intervenciones por año.

Aunque el público en algunas ocasiones suele pensar lo contrario, es evidente que las estrellas no son perfectas. Si no, no recurrirían a los cirujanos, quienes junto a sus asistentes deben firmar contratos de confidencialidad para evitar que la información se filtre y llegue a mano de los paparazzis.

Si bien estas divas se diferencian por sus rasgos únicos, en algunos casos acuden al bisturí para proteger a sus tesoros más preciados del ataque del paso del tiempo y algo queda en claro: en Hollywood nunca se es ni demasiado bello ni demasiado joven.