Una noche romántica no suele estar completa sin la compañía de un buen vino que erotice el momento. Pero el exceso puede arruinar los planes y llevar frustración de la pareja.
Pequeñas cantidades de alcohol puede estimular un encuentro hot. Su consumo responsable reduce la ansiedad y rompe con las inhibiciones. Pero es muy difícil conocer la medida justa para cada uno.
La medida es personal y depende, en gran medida, de lo que se comió, de la edad, el sexo, el peso y el metabolismo. El tipo de bebida también es una variable que afecta las consecuencias.
El diario 20 Minutos realizó una tabla para tener una idea general de los efectos del consumo.
* De una a dos copas de vino: mejora la excitación y la comunicación de los hombres. Sus compañeras comienzan a desear un encuentro.
* Cuatro copas de vino: si bien los movimientos son torpes, las erecciones son buenas. La llegada al orgasmo de ambos es sencilla.
* Seis copas de vino: comienzan a surgir las dificultades orgásmicas y eréctiles. Las emociones se intensifican.
* Ocho copas de vino: reina la incoherencia, la pérdida de conciencia y los movimientos erráticos. Se dificulta mantener relaciones sexuales.