En una decisión que despertó sorpresa e indignación en el ambiente del fútbol, el juez federal de San Juan Leopoldo Rago Gallo obligó a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) a dar marcha atrás en una decisión reglamentaria, algo inédito en la historia de este organismo. El magistrado respondería políticamente al gobernador de esa provincia, José Luis Gioja.
La AFA había probado, mediante una cámara oculta, el arreglo de un partido disputado por Desamparados de San Juan y San Martín de Mendoza, por la última fecha del torneo Argentino A.
A partir de eso, tomó la correcta determinación de quitarles nueve puntos a ambos clubes. Eso definió que el equipo sanjuanino, que en principio debía disputar la final, juegue la Promoción para mantener la categoría, que los mendocinos desciendan al Argentino B y que la definición por el ascenso a la B Nacional la protagonicen Independiente Rivadavia de Mendoza y Guillermo Brown de Puerto Madryn.
El hecho de que el club más popular de San Juan pierda la posibilidad de pelear por el título significaba una derrota política inaceptable para Gioja ante la opinión pública, teniendo en cuenta que en pocos meses buscará la reelección.
Por eso, el funcionario operó en la Justicia Federal sanjuanina y logró que Rago Gallo dispusiera una medida cautelar para que no se juegue el primer partido de la final, programado para el pasado lunes. También pidió la suspensión del encuentro que debían disputar Desamparados y Deportivo Maipú, por la Promoción.
Es la primera vez en la historia del fútbol que una disposición judicial interfiere en una instancia administrativa. Hasta el momento hubo condenas contra barrabravas, pero nunca se había avanzado contra un procedimiento de la AFA.
El juez Rago Gallo, que sería amigo de Gioja, estaba al tanto de esos antecedentes, pero pesó más el poder político del gobernador.
Para la AFA la situación está más que clara. El mismo Julio Grondona tomó el fallo contra Desamparados y San Martín como un caso testigo, una demostración de que se puede castigar a los dirigentes que hacen las cosas mal y que se aprovechan del fútbol para beneficios personales, algo contrario a la ley y la ética pública.
El propio presidente del ente que rige la pelota en la Argentina comentó con satisfacción que fue la primera vez que se aplica semejante sanción por un partido arreglado. Por eso, es prácticamente imposible que el tribunal administrativo de alzada de la AFA modifique este fallo ejemplar.