Muchas son las parejas que sufren la ausencia de un hijo, y peor aún es la angustia cuando creen haber hecho todo lo posible pero jamás podrán cumplir el sueño de ser padres.
Para el doctor Santiago Brugo Olmedo no hay dudas de que hoy son varios los temas en estudio que indican que ?todos los casos se resolverán? y que prácticamente ?no hay esterilidad absoluta?.
El profesional es médico especialista en medicina reproductiva y andrología. Consultado por Infobae.com acerca de las principales causas de infertilidad en los hombres, destacó que ?a diferencia de lo que se creía, cuando una pareja no puede tener hijos, el 30% de probabilidad de 'culpa' es de la mujer, el 30% del hombre y el 40% de ambos?.
Hombres que nacieron con testículos no descendidos, aquellos que sufrieron paperas después de los 18 años, o quienes se sometieron a un tratamiento de quimioterapia o consumieron anabólicos son los candidatos a presentar ?severos problemas de fertilidad?.
Acerca de los casos de testículo no descendido (o niño con criptorquidia), el profesional destacó que el 30% de ellos, pese a que sean bien tratados y operados a tiempo, ?van a tener problemas a la hora de concebir?.
Brugo Olmedo explicó que la misma suerte podrían correr aquellos que desarrollen paperas de grandes -a los 18 o 20 años-, momento en que el virus suele ?bajar a los testículos? causando lo que se conoce como orquitis urliana (inflamación de testículos).
Asimismo, el profesional remarcó que hay casos de varicocele (varices en las venas testiculares) que pueden derivar en algún grado de infertilidad, debido al aumento de la temperatura que afecta el normal funcionamiento de los testículos.
Al preguntarle acerca del momento en que los hombres llegan a la consulta, el médico remarcó que ?a diferencia de las mujeres, que suelen hacerse exámenes periódicos- ellos consultan ante la imposibilidad de concebir.
?El hombre jamás de los jamases se hace un chequeo previo?, remarcó Brugo Olmedo, quien subrayó que el llamado ?sexo fuerte? aún tiene muchos complejos a la hora de las patologías relacionadas de alguna manera con el sexo.
El varón tiene muchas dificultades para vivir su problema de esterilidad. Suele ser incapaz de conseguir contención porque guarda celosamente su ?secreto? y no sabe cómo compartirlo con alguien. A veces, ni siquiera con su propia mujer.
?Ellos asocian fertilidad a hombría y no les cuentan a sus amigos que tiene problemas con sus espermatozoides?, dijo el profesional, director médico de Seremas, Medicina para el Hombre y la Mujer.
La importancia de diagnosticar
Brugo Olmedo es el creador de una novedosa técnica para diagnosticar esterilidad en los hombres. Consiste en la medición de los niveles de la inhibina B, una hormona fabricada por ciertas células que se encuentran dentro de los testículos, y cuya presencia permite detectar la existencia de espermatozoides.
?Este nuevo método beneficia a los varones que no pueden tener hijos por la sencilla razón de que no tienen espermatozoides en el eyaculado, en particular a los que tienen la forma no obstructiva de la azoospermia, es decir, ausencia de espermatozoides en el semen?, precisó el andrólogo.
Las estadísticas científicas revelan que el 20% de los casos de infertilidad masculina se debe a esta ausencia de espermatozoides en el eyaculado, en tanto el 80% de los pacientes azoospérmicos presenta la modalidad no obstructiva.
A partir de la verificación de la existencia de espermatozoides, los varones aparentemente infértiles son sometidos a una biopsia testicular para luego realizar un ICSI (inyección de un espermatozoide dentro de un óvulo) y así lograr el embarazo.
Hasta hace poco, la técnica utilizada para detectar los espermatozoides era el análisis de otra hormona denominada FSH, pero los resultados no eran confiables. A partir de ello, el equipo médico que encabezaba Brugo Olmedo comenzó a analizar la inhibina B, cuya incidencia salió a la luz en un estudio realizado en Europa a principios de este año.
Luego de estudiar a 72 hombres con azoospermia no osbtructiva, 15 con azoospermia obstructiva y 10 que no tenían problemas de fertilidad, los especialistas en reproducción comprobaron que efectivamente mediante este estudio no invasivo de la inhibina B podía determinarse con mayores márgenes de seguridad la existencia de espermatozoides.
El objetivo de esta técnica, más allá de los aspectos estrictamente científicos, es avanzar rápidamente en un diagnóstico certero, tomando en cuenta la ansiedad lógica de aquellos hombres con problemas de fertilidad y evitar biopsias innecesarias en los casos en que la ausencia de espermatozoides es evidente, al tiempo que alentar el tratamiento en caso contrario.
El médico remarcó que las mujeres que tienen baja respuesta ovárica también pueden someterse a la medición y saber cómo van a responder a fecundación.
Brugo Olmedo resumió que el mensaje a las parejas es ?definitivamente positivo?: en los 70 había pocos tratamientos, hasta la aparición de la fecundación in vitro, que llegó como una solución a muchas parejas que no podían tener hijos.
En 1993, con el desarrollo del ICSI (sigla correspondiente a un procedimiento de fecundación que consiste en inyectar espermatozoides en los óvulos) consistió un ?salto enorme de la humanidad en medicina reproductiva?, que sigue desarrollándose día a día.