Se declaró inocente empleado del millón de dólares

Estuvo prófugo 53 días tras estar acusado de llevarse ese dinero de la empresa de caudales Prosegur en Misiones. Ayer aseguró que no sabe qué ocurrió con la plata y que se fue del país por ?problemas laborales y personales?

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El empleado de la empresa de caudales Prosegur que estuvo prófugo 52 días tras ser acusado de haber robado un millón de dólares a la firma en Posadas, se declaró inocente ante la Justicia y aseguró que no sabe qué ocurrió con el dinero, informaron fuentes de la defensa.

Se trata de Francisco Fernández, de 28 años, quien aseguró que se fue del país por "problemas laborales y personales" y descartó que en su trabajo él tuviera contacto con las sacas de dinero, del que aún no se sabe donde podría estar.

Fernández declaró ayer durante más de dos horas en el Juzgado de Instrucción número 3 de Posadas, a cargo de Eduardo D'Orsaneo, ante quien no sólo negó haberse llevado el millón de dólares de Prosegur, sino que reveló algunos detalles de su vida en la clandestinidad.

Al retirarse del juzgado, el abogado Patricio Mouesca, defensor del sospechoso, informó que su cliente aseguró ante el juez que "no sabe lo que pasó" con el dinero. Para apoyar esa versión, el letrado indicó que Fernández le explicó al magistrado que en su trabajo como empleado de Prosegur no tenía contacto con las sacas de dinero, sino otras responsabilidades.

Respecto de por qué se fue del país, el sospechoso aseguró que se debió a "problemas laborales y personales", señaló el letrado defensor. Sobre el plano laboral, el abogado explicó que entiende que su defendido "trabajaba mucho, era el único encargado y nunca se lo tenía en cuenta para los ascensos".
Cuando lo interrogaron sobre los lugares en los que estuvo los 52 días que estuvo prófugo de la Justicia misionera, Mouesca contó que Fernández respondió que se ocultó en Ciudad del Este, en el lado paraguayo de la Triple Frontera. Los investigadores también sospechan que podría haber estado en el balneario brasileño de Camboriú, donde residen algunos amigos del por entonces prófugo. Fernández reveló que entró y salió del país por el puente internacional Posadas-Encarnación y que en ambas ocasiones lo hizo en el micro que funciona regularmente entre esas ciudades vecinas.
En tanto, fuentes judiciales revelaron que la causa sigue caratulada como "estafa", delito que prevé una pena de un mes a seis años de prisión, por lo tanto excarcelable. Sin embargo, el defensor ratificó que no hará uso de ese beneficio porque considera que la vida de su cliente "está más segura en la cárcel que en la vía pública".
El letrado había dicho que cuando su defendido se enteró que su "cabeza tenía precio" decidió entregarse. "Entonces se comunicó conmigo y yo le dije que era lo más sensato", explicó el defensor. Fernández está detenido desde el jueves último cuando se presentó espontáneamente en el juzgado de D'Orsaneo cuando era buscado por agentes de Interpol.
El caso comenzó el 29 de marzo último, cuando personal de la empresa advirtió tras la realización de un arqueo el faltante de 800 mil dólares y 125 mil euros del depósito ubicado en la avenida Andresito y San Martín de la capital misionera. Tras advertir ese faltante, las autoridades de Prosegur denunciaron lo ocurrido. La investigación recayó en el fiscal Ricardo Walter Balor, quien solicitó las cintas de las cámaras de seguridad de los últimos días, en las cuales se ve a Fernández abandonar el depósito con dos sacas, revelaron los pesquisas.
Por su parte, Fernández, quien trabajaba en la tesorería de la empresa desde 2003, ya había desaparecido sin dejar rastros cinco días antes de que se descubriera el faltante del dinero, que aún no se sabe donde está.