Las mejores locuras de un personaje excéntrico

Goran Ivanisevic era capaz de tener las reacciones más insólitas en medio de un partido. Dejó algunas frases sensacionales que vale la pena repasar y un momento genial en medio de un partido

162

Uno de los tenistas más queridos en los últimos años fue el croata Goran
Ivanisevic. Con un estilo muy particular, un saque explosivo y una verborragia característica se convirtió en un personaje atrayente desde cualquier punto de vista.

Le tocó compartir su época de esplendor con la de grandes tenistas. En 1994,
llegó al números dos del ranking, quedando detrás de Pete Sampras, para muchos el mejor de todos los tiempos.

Un aspecto que siempre lo identificó dentro del court fue temperamento. Por
eso quedaron en el tintero algunas frases desopilantes que salieron de su boca.

"No me gustaría ir a un psicoanalista de deportistas porque cuando terminas
sales más loco que cuando habías entrado", dijo una vez que se lo consultó sobre sus intermitencias dentro de la cancha.

Sobre ese mismo tema, contó en otra oportunidad que "todavía rompo raquetas, pero ahora lo hago de un modo positivo. ¿Mis multas? Pago más dinero en multas que lo que ganan algunos tenistas en toda su carrera".

Aunque a veces aprovechaba la chance de dejar alguna crítica: "El problema
conmigo es que cada partido lo juego ante cinco rivales: el umpire, la multitud, los ball boys, la cancha y yo mismo".

A la hora de definirse a sí mismo, dejó dos párrafos muy graciosos. Primero
afirmó que "pienso que es interesante, tienes tres películas en un solo partido: horror, drama y comedia. Es divertido. Lo disfruto. Yo soy así. No me gusta cambiar. Y si pudiera elegir, sería el mismo de nuevo. Así como soy ahora".

Además, sostuvo que ?cada vez que juego pueden surgir en mí tres jugadores: el 'Goran bueno', el 'Goran malo' y el 'Goran desquiciado'".

Así fue y es Goran Ivanisevic dentro y fuera de las canchas. Un personaje
singular, mediático, gracioso. Que, paradójicamente, es ídolo absoluto en uno de los sitios más serios y tradicionales del tenis: Wimbledon, el lugar donde ganó su único Grand Slam.

Read more!