Paredes bombardeadas de Bagdad se convierten en oasis de arte

Cuando ve las paredes de concreto brotar en todo Bagdad, Baquir al-Sheik no piensa en violencia. Ve lienzos

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Al-Sheik comanda un equipo de 40 artistas que pintan enormes paredes de la calle con murales coloridos con paisajes del desierto o momentos honorables de la historia iraquí.

Si las paredes eran necesarias para proteger edificios de coches bomba y de insurgentes, ahora al menos pueden ser bellas, dice al-Sheik.

"Queremos que la gente sienta a su ambiente, que recuerde su historia", afirma al-Sheik, de 32. "Esperamos que les recuerde a alguna gente que hay aún buenas noticias en este país, no todas malas", completó.

Las paredes han sido objeto de intensos debates entre iraquíes esta semana, después de que la milicia norteamericana rodeara con ellas el área sunnita. El primer ministro Nouri al-Maliki ordenó que la construcción de más muros se frenara porque parecía dividir más a la ciudad en áreas sunnitas y chiitas.

Luego de la controversia, Bagdad se convirtió en una ciudad de paredes, con miles y miles de barricadas alrededor de las casas y de cada edificio público u hotel.

"Estos ataques a las paredes se volvieron una parte molesta de nuestra vida miserable", dijo Abdel Wahid Farhan, dueño de un negocio al este de Bagdad. "Cada vez que las veo, me siento dentro de una base militar, no en la capital de un país".

Al-Sheik se da cuenta de que las paredes y la situación de seguridad están fuera de su control, pero pintarlas lo hacen sentir menos desolado. "Por cuatro años hasta ahora, no hemos hecho nada", afirmó.

"De esta manera, al menos hacemos algo. No podemos sacar esas paredes ahora mismo, entonces mejor que intentemos hacerlas más bellas".

Hace unos meses, al-Sheik escuchó sobre un grupo internacional sin fines de lucro que buscaba artistas del lugar para pintarlas de un solo color. Él se les acercó con una idea diferente: en vez de sólo colorear con azul, llevaba vida a las paredes con murales coloridos.

El grupo, al que al-Sheik les pidió no dar su nombre por seguridad, le dio más de u$s10 mil para comprar pintura y contratar asistentes. Al-Sheik comenzó el 4 de abril y llama a su equipo Jidar, o "pared".

Su primera tarea fueron las barricadas que estaban alrededor del hotel Bagdad. La pieza central del mural es una gran escena del antiguo pueblo Sumerio, completado por un retrato de Hammurabi, el rey de Babilonia, y una estatua de basalto con el León de Babilonia.

Otros murales incluirán escenas idílicas de los pantanos del sur de Irak y los desiertos del oeste, completados con camellos cargados de bártulos.
Su equipo terminó ya 400 de las 560 secciones de las barricadas cerca del hotel.

Espera encontrar fondos para otro proyecto, aunque aún no tiene ofertas. Habrá seguramente suficientes paredes para elegir, dijo al-Sheik.
"Espero ayudar a que el ser humano iraquí sienta un poco de felicidad cuando pase por estas paredes, aun si son temporarias", afirmó.

"Ellos necesitan algo de alegría en su vida, porque está decreciendo día tras día",completó.