El más carismático de los aspirantes a la candidatura presidencial del 2008. El mejor golfista del mundo. El capitán de los Yanquis de Nueva York. Además de haber alcanzado la fama, Barack Obama, Tiger Woods y Derek Jeter tienen otra cosa en común: todos son hijos de un matrimonio interracial.
Durante la mayor parte de la historia estadounidense, en la mayoría de las comunidades este tipo de uniones eran un tabú.
Hace apenas 40 años -el 12 de junio de 1967- la Corte Suprema federal derogó un estatuto del estado de Virginia que prohibía a los blancos casarse con personas de otras razas. La decisión también revocó prohibiciones similares en otros 15 estados.
Desde ese histórico fallo de Loving v. Virginia, la cifra de matrimonios interraciales se ha incrementado enormemente. Por ejemplo, los casamientos entre negros y blancos aumentaron de 65.000 en 1970 a 422.000 en el 2005, de acuerdo con cifras de la Oficina del Censo.
Incluyendo todas las combinaciones raciales, el sociólogo de la Universidad de Stanford Michael Rosenfeld calcula que más del 7% de los 59 millones de parejas casadas en Estados Unidos en el 2005 eran interraciales, en comparación con menos del 2% en 1970.
Junto con un flujo constante de inmigrantes de todo el mundo, el aumento de los matrimonios interraciales y los niños de distintos antecedentes raciales está produciendo un Estados Unidos del siglo XXI más diverso que nunca, con el potencial de una menor estratificación racial.
"La división racial en Estados Unidos es estructural... pero cuando tienes al 'otro' en tu propia familia, se vuelve difícil pensar en ellos como 'otro"', indicó Rosenfeld. "Vemos que algunas de las líneas (divisorias) antiguas se están diluyendo, y eso tiene que ser algo bueno, porque las líneas ya eran artificiales desde que se instituyeron".
Esos límites aún eran claramente distinguibles en 1967, año en que la película estelarizada por Sidney Poitier "Guess Who's Coming to Dinner" _una comedia que gira en torno a la aceptación de una pareja interracial por parte de los padres de la novia_ fue considerada innovadora. La Corte Suprema falló que Virginia no podía declarar ilegal el matrimonio entre Richard Loving, un blanco, y su esposa negra, Mildred, forjado nueve años antes en Washington, D.C.
Pero lo que alguna vez les pareció tan radical a tantos estadounidenses es ahora algo común.
Muchos negros destacados _entre ellos el juez de la Corte Suprema Clarence Thomas, el activista en la lucha por los derechos civiles Julian Bond y la ex senadora federal Carol Moseley Braun _ se han casado con blancos. Y entre los matrimonios de personas blancas famosas con negros están el del ex secretario de Defensa William Cohen y el del actor Robert DeNiro.
El año pasado, el Ejército de Salvación nombró a Israel Gaither como el primer líder negro de sus operaciones en Estados Unidos. El y su esposa, Eva, que es blanca, se casaron en 1967, el primer matrimonio interracial entre funcionarios de esta institución en Estados Unidos.
Las encuestas de opinión muestran un apoyo popular abrumador, especialmente entre los jóvenes, a los matrimonios interraciales.
Eso no quiere decir que sean aceptados en todas partes. Las entrevistas con parejas interraciales en todo el país revelan diversos retos, y en ciertas regiones sigue habiendo oposición.
No fue sino hasta el 2000 en que la Universidad Bob Jones en Carolina del Sur derogó su prohibición a que parejas de distintas razas salieran juntas, y un año después el 40% de los electores se opuso cuando Alabama se convirtió en el último estado en retirar de su constitución una prohibición a los matrimonios interraciales, la cual ya no era viable implementar.
Las burlas y amenazas, incluyendo quema de cruces, aún ocurren esporádicamente. En Cleveland, dos hombres blancos fueron sentenciados a prisión este año por acosar a una pareja interracial a la que incluso le arrojaron mercurio líquido alrededor de su casa.
Sin embargo, con mayor frecuencia las dificultades son más sutiles, como las que han enfrentado Kim y Al Stamps durante 13 años de formar una pareja interracial en Jackson, Misisipí.
Kim, una mujer blanca criada en Cape Cod, conoció a Al, de raza negra, en 1993 después de que ella llegó a la Universidad Tougaloo de Jackson para estudiar historia. Juntos manejan Cool Al's _un popular restaurante de hamburguesas_ al tiempo que crían a un hijo de 12 años y una hija de 10 en el estado con el menor porcentaje (0,7) de residentes multirraciales en el país.
Los niños reciben sus clases escolares en casa, aseveró Kim, porque en su mayor parte las escuelas de Jackson están divididas siguiendo parámetros raciales y podrían ser incómodas para los niños de padres de distintas razas. Dijo que su familia desató una oleada de "fuga de blancos" cuando se mudó hace cuatro años a un vecindario habitado en su mayoría por personas de raza blanca. "La gente les decía a mis hijos: '¿Qué hacen ustedes aquí?"'
"Ha sido muy, muy difícil hacer amigos", agregó Kim. "A veces pasan cinco años y no tengo ningún amigo blanco".
Sin embargo, parte de las peores fricciones han sido con sus suegros negros. Kim dijo que la acusaron de conspirar para quedarse con el negocio familiar, y prácticamente no han tenido ningún contacto durante más de un año.