Pamela Anderson es de esas mujeres que más de un hombre desearía tener al menos un minuto para decirle las cosas más bonitas y románticas que pudiera. Y no es para menos. Sólo resta ver la figura escultural de esta mujer polémica y desenfadada.
Pero si uno creía que el paso del tiempo pudiera ocasionar algún tipo de averío en su silueta, estaría muy equivocado. Aunque tiene algunas arrugas que denotan el paso del tiempo, la chica Baywatch volvió a impactar a su público al rememorar sus tiempos mozos.
Es que en una reciente producción fotográfica, Pamela se puso nuevamente el traje de baño rojo que marcó un antes y un después en su carrera profesional.
La excusa fue nada menos que otra oportunidad para la novia (por enésima vez) del baterista Tommy Lee de facturar. Esta vez se trata de una campaña de DirectTV.