Por qué el oso hormiguero es un animal peligroso

La tragedia del Zoológico de Florencia Varela permitió comenzar a tomar conciencia sobre la vida de animales en cautiverio que -a simple vista- dan la impresión de ser "inofensivos"

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Un oso hormiguero llamado ?Ramón? hirió gravemente a Melisa Casco, una joven de 20 años que se desempeñaba como cuidadora en ese parque bonaerense. Después de agonizar varias horas debido a ?politraumatismos severos?, y sufrir la amputación de una pierna, Melisa murió.

Este gravísimo caso llevó a que la opinión pública se preguntara acerca de la ferocidad de estos animales, los cuales viven en el imaginario colectivo como ?dulces y tranquilos?.

Quizás el hecho de no contar con dientes haya ayudado a formar esta idea. El oso hormiguero se alimenta de insectos, principalmente de hormigas y termitas, a los que atrapa gracias a una larga lengua cilíndrica y pegajosa que puede llegar a medir 60 centímetros.

Pero, ¿cómo hace para abrir los inmensos termiteros?. Con sus espectaculares garras. Y aquí está el quid de la cuestión.

Este animal de hábitos solitarios, que puede alcanzar los 40 kilogramos de peso y llega a medir hasta 2 metros de largo, posee en sus miembros anteriores dedos con uñas fuertes y curvadas, tan largas que los obligan a caminar sobre los nudillos.

A la ferocidad de estas garras, que también les sirven como defensa, se suma la capacidad que tiene de incorporarse en sus dos patas traseras cuando se siente amenazado, alcanzando una gran altura.

Actualmente el oso hormiguero, originario de Sudamérica, se encuentra en la lista de especies protegidas de la Fundación Vida Silvestre. Su disminución se basa en la caza para utilizar su cuero y carne, además de ser perseguidos para llevarlos a zoológicos, circos o coleccionistas. También suele morir atropellado en la ruta o atacado por perros en su propio hábitat.