Allí el hombre referente de Schumacher planea pasar más tiempo con su esposa Corinna, de su misma edad, y con sus hijos, Gina Maria, de 9, y Mick, de 7.
Sus vecinos serán Phil Collins, el ex-Bond Roger Moore, los cantantes David Bowie y Celine Dion y el ex corredor de autos británico Sir Jackie Stewart.
El castillo tiene más de 650 metros cuadrados cubiertos de cuartos decorados con mármol italiano, las maderas más exóticas y terracotas especiales de México.
El living tiene un hogar a leña de tamaño tal que se podría asar un oso y una vista panorámica del lago y la playa privada.
El estilo preponderante es medieval y una de las diversas torres es la oficina personal del piloto que ahora verá su carrera de "retirado".
Hay un centro de salud con baños de vapor, sauna, piscina climatizada y un gran cuarto para trofeos. También un cine con barra y asientos para 20 personas, y afuera una casa de huéspedes con ocho dormitorios equipados a todo lujo.
En los subsuelos, Schumi podrá guardar sus Mercedes, Ferrari, Aston Martin y Bentleys, que además se podrán abastecer en la estación de servicio propia.
También posee helipuerto y un sistema de seguridad de alta tecnología para toda la casa que incluye sensores térmicos, cámaras ocultas, paneles a presión que gatillan alarmas en la casa y a la vez en la Policía local.
El colmo, un "panic room" o "habitación de pánico", un cuarto blindado para casos de ataques terroristas o golpes comando, como en la película de Jodie Foster, del mismo título.
Él mismo dijo que fue divertidísimo pero muy estresante, pensar su casa. Sólo esperaba que avanzara la obra.