El fiscal Diego Molina Pico dijo que ayer "se cayó definitivamente" la coartada de Carlos Carrascosa en el juicio que se le sigue por la muerte de María Martha García Belsunce.
El fiscal destacó que, de acuerdo con los testimonios recibidos, "hoy ha quedado demostrado quiénes estaban en el lugar de los hechos a la hora de los hechos", y esos datos no coinciden con la coartada presentada por Carrascosa.
Precisó que ya quedó demostrado que en la escena del crimen se encontraban Carascosa; la hermanastra de María Martha, Irene Hurtig; y una tercera persona que sería Guillermo Bártoli.
"Se va a demostrar la existencia del encubrimiento", aventuró el fiscal en declaraciones radiales.
Más tarde, Hurtig rechazó las imputaciones que realizó en su contra el fiscal y sostuvo que existen "intereses" que presionan a la Justicia para no se investiguen otras hipótesis del crimen que no involucren a la familia.
"Hay intereses creados. Que esta persona (el fiscal) investigue una sola línea y nos haya dado vuelta como una media, pero no investigue nada m s, llama la atención. Creo que acá hubo gente que se ocupó de que este señor no investigue", sostuvo Hurtig.
En tanto, dos ex vigiladores del Country Carmel de Pilar contradijeron al viudo, que había asegurado que la masajista Beatriz Michelini llegó a su casa a poco de que encontrara muerta a María Marta García Belsunce en la bañera.
Al declarar como testigos ante el Tribunal Oral Seis de San Isidro, Eduardo Vera y Juan Marcelo Páez dijeron que la masajista llegó al Carmel a las 19 del día del crimen, y debió esperar entre 20 y 30 minutos para ingresar a la casa de los Carrascosa porque nadie atendía el teléfono, lapso en el cual el imputado ya había pedido una ambulancia para la atención de su esposa.
La audiencia finalizó esta tarde con la declaración de dos integrantes de las "Damas del Pilar", quienes atestiguaron sobre la desaparición de una pequeña caja fuerte que estaba en poder de la víctima cuando fue asesinada.
El juicio se reanudará hoy a las 10:00 con la declaración del médico Santiago Biassi, quien llegó a la casa del country Carmel de Pilar para atender a María Marta.