Fernando Lugo renunció en diciembre pasado a su condición de religioso pero el papa Benedicto XVI no la aceptó y, por el contrario, lo suspendió por tiempo indeterminado por dedicarse a la política.
Diferentes medios de prensa de Asunción difunden un discurso pronunciado por el ex clérigo el domingo pasado en el pueblo Yasy Cañy, enclavado en la selva del Canindeyú a unos 600 kilómetros al norte.
"Si se modifica el Tratado de Itaipú firmado en 1973, Paraguay pasará a recibir 1.800 millones de dólares anuales como beneficio por la utilización de la energía en Brasil y no los 240 millones de dólares por año pagados en la actualidad", aseguró Lugo.
Con relación a las compensaciones de Argentina por el uso de la energía producida por la usina binacional Yacyretá, afirmó que "Paraguay debe recibir 3.500 millones de dólares anuales".
En este año el gobierno del presidente Néstor Kirchner resolvió aumentar el monto de los beneficios para su socio de 30 millones a 50 millones de dólares anuales.
Lugo, de 55 años, perteneciente a la congregación Verbo Divino, intenta aglutinar a su alrededor a todas las agrupaciones opositoras para formar un solo frente que, eventualmente, podría derrotar en mayo de 2008 al candidato presidencial del oficialista Partido Colorado.
Los colorados se mantienen el poder desde 1947.