La coartada de otro acusado por el atentado del 11-M

El marroquí Jamal Zougam, (foto) es el cuarto en declarar en la segunda jornada que se lleva a cabo en Madrid por el atentado que le costó la vida a 191 personas. Aseguró ser inocente

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 AP 162
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Zougam se convirtió en el cuarto acusado en declarar en el juicio por estos hechos que se sigue en la Audiencia Nacional y el primero que accedió a contestar a las preguntas de la fiscal Olga Sánchez.

Los tres anteriores, Rabei Osman El Sayed "El Egipcio", Hasan El Haski y Youssef Belahdj, procesados como organizadores de la acción terrorista, sólo contestaron a las preguntas de sus defensas.

Zougam, para quien la fiscal pide 38.654 años de cárcel, fue la primera persona detenida tras los atentados, concretamente, dos días después, el 13 de marzo de 2004, cuando se le relacionó con la tarjeta del celular conectado a la bomba sin detonar que fue hallada en una comisaría en la madrugada del 12 de marzo.

El acusado regentaba junto a otros dos socios un locutorio y una franquicia de telefonía en el barrio madrileño de Lavapiés.

En el interrogatorio, que la defensa pidió suspender unos minutos para hablar con su cliente, Zougam relató que vino a vivir a España en 1989 y que desde entonces, en su condición de inmigrante, trabajó donde pudo, sobre todo en construcción y hostelería.

Preguntado sobre dónde estaba en el momento en el que explotaron las bombas en cuatro trenes de cercanías, a primera hora de la mañana del 11 de marzo, aseguró que estaba en su casa durmiendo.

Sobre la versión de cuatro testigos que aseguraron haberle visto en dos de los trenes que sufrieron los atentados, una circunstancia que puede beneficiarle en el juicio, subrayó el hecho de que sólo le reconocieran al ver su rostro en prensa tras ser detenido.

Preguntado por una de las acusaciones particulares si ha tenido algún tipo de relación con la organización terrorista vasca ETA, contesto que "no".