Desconcierto y muchas dudas. Ése es el ambiente que se vive en los alrededores de la casa de Erika Ortiz (hermana de la princesa Letizia), quien falleció hoy por causas que aún no se determinaron, aunque hay rumores que hablan de que se encontraba en medio de una profunda depresión.
Erika, de 31 años y con una hija de seis, Carla, se había separado en 2005 de su esposo, el escultor Antonio Vigo, con quien estuvo unida por siete años. Aseguran sus amigos que la situación fue muy difícil de llevar ya que el alejamiento tomó debate público.
Meses después de la separación, se la vio en "revistas del corazón" junto a su supuesta nueva pareja, Roberto García, un camarógrafo de televisión. Erika, Licenciada en Bellas Artes, trabajaba actualmente para la productora Globomedia.
Aunque las imágenes los mostraban muy felices, detrás de ellas, Erika escondía su angustia y no dejaba ver la profunda depresión por la que estaba transitando desde que su separó del padre de su pequeña hija.
Agobiada y cansada por la fama que había alcanzado luego de la unión de su hermana y el heredero del trono español, Felipe de Borbón, y a la que no podía escapar, continuó un traumático cambio de trabajo. Por si era poco, su vida estaba plagada de dificultades económicas.
Pese a todo esto, el inicio de 2007 parecía algo más positivo. Caso que lamentablemente no sucedió.