Ya pasaron seis meses y Fidel Castro ni se asoma

Mientras tanto, los cubanos siguen oyendo constantes rumores que surgen en el exterior sobre la salud del líder comunista. Además, el gobierno que comanda Raúl Castro mantiene un total hermetismo sobre el tema

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A Cuba se le amontonan estos días las efemérides relacionadas con la ausencia de Fidel Castro de la vida pública.

Es así que se cumplen seis meses de su última aparición en público, el pasado 26 de julio, en Holguín; casi medio año desde que el último 31 de julio delegara su cargo en su hermano Raúl; tres meses de las últimas imágenes en la televisión estatal y dos meses de los actos por su 80 aniversario, en los que no pudo estar presente.

Convaleciente por una enfermedad que se mantiene como secreto de Estado, los comentarios transformados en partes médicos improvisados sobre Fidel Castro han aparecido en las últimas semanas prácticamente en cualquier lugar, salvo en Cuba.

Casi como excepción a esta regla, el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, declaró ayer, jueves, a la prensa extranjera en La Habana que el líder cubano "sigue al frente" del país, que su recuperación "va marchando muy bien" y que su regreso "depende de él y de su evolución postoperatoria".

El miércoles, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, amigo y aliado político de Castro, aseguró que el líder cubano "está caminando más que yo" y que "con toda seguridad" su colega "ya no está en su lecho de enfermo" y anda "casi trotando".

"Estamos sumamente felices, Fidel, de las noticias que nos llegan de tu recuperación. ¡Sigue adelante, caballo, que te necesitamos, así como te queremos!", agregó, apenas cinco días después de haber dicho en Río de Janeiro que Castro estaba "atravesando una situación nada fácil" y "dando una batalla por la vida".

A mediados de mes, el diario español El País citó fuentes del hospital Gregorio Marañón de Madrid para asegurar que Castro presentaba un "pronóstico muy grave" debido a una infección intestinal y tres intervenciones "fallidas".

El tono de la información contrastaba con los comentarios del jefe del servicio de cirugía de ese mismo hospital, José Luis García Sabrido, quien tras visitar a Fidel Castro en Cuba en diciembre dijo, a su regreso a la capital de España, que "el estado de salud del comandante cubano es bueno" y que no tenía cáncer.

Algunos funcionarios cubanos hablaron recientemente sobre el tema, pero lo hicieron también en el exterior.

El pasado 14 de enero, el vicepresidente Carlos Lage afirmó en Quito que Fidel Castro "va recuperándose y dedicándose a su recuperación con la paciencia y la disciplina que le son características".

Así las cosas, muchos cubanos están al tanto de la información sobre el presidente a través de los canales de televisión extranjeros que captan con antenas parabólicas, ilegales en la isla.

Mientras tanto, Raúl Castro mantiene su anunciado bajo perfil, alejado de actos públicos y dedicado a las tareas de gobierno y los cambios que trata de introducir, como el sistema de "perfeccionamiento empresarial", basado en el modelo de gestión aplicado en las empresas de las Fuerzas Armadas y ampliamente recogido esta semana por el diario oficial Granma.

En los últimos meses, sólo adoptó una actitud protagonista durante su intervención en la sesión de la Asamblea del Poder Popular, el pasado 22 de diciembre, y días antes en el Congreso de la Federación de Estudiantes Universitarios.

Pero la aparición de Raúl Castro cayó a un segundo plano con la difusión del último mensaje a la población de su hermano Fidel, en el que aseguraba que su recuperación está "lejos de ser una batalla perdida", misiva de la que se cumple un mes el próximo día 30.