(EFE).- Los restos mortales del asesinado ministro libanés Pierre Gemayel fueron trasladados hoy, fiesta de la Independencia del Líbano, a su localidad natal de Bikfaya (centro) en medio de una gran tensión entre pro y anti sirios y de llamamientos a calma.
Envuelto con la bandera del Kataeb o Falange, el partido cristiano libanés del que Gemayel era uno de los líderes, y no con la del país, el ataúd fue izado en brazos por sus seguidores, mientras miles de personas lloraban a su paso y le arrojaban flores y arroz.
En Bikfaya, además de la familia y los habitantes de esta localidad situada al noreste de Beirut, se encontraban varios miembros de las "Fuerzas del 14 de marzo", la coalición antisiria a la que pertenecía el ministro asesinado ayer, de 34 años.
Anoche, en una reunión extraordinaria, las "Fuerzas del 14 de marzo" llamaron a la celebración mañana de funerales nacionales y populares en Beirut e instaron a la población a hacer de estos una nueva "intifada de la independencia", en alusión a las enormes manifestaciones que siguieron al asesinato de Rafic Hariri.
El ex primer ministro Hariri fue asesinado en febrero de 2005, lo que propició la retirada de los soldados y agentes sirios del Líbano después de décadas de presencia, además de acelerar la caída del gobierno prosirio de Omar Karame.
Hoy acudieron a Bikfaya a dar el pésame los ex primeros ministros Salim Hoss y Nayib Mikati, así como otras personalidades libanesas, aunque no estuvo ninguna de la corriente pro siria.
La muerte de Gemayel forma parte de la larga lista de personalidades asesinadas por defender la independencia del Líbano de la tutela extranjera, principalmente siria, aunque todos estos asesinatos han quedado sin esclarecer.
Manifestaciones espontáneas tuvieron lugar ayer en varios barrios beirutíes y en otras partes del Líbano, donde se quemaron neumáticos y se corearon eslóganes contra Siria y sus aliados libaneses, pese a que tanto Damasco como los grupos libaneses pro sirios condenaron desde el principio el asesinato.
Por su parte, el padre del ministro asesinado, el ex presidente Amin Gemayel, así como el primer ministro Fuad Siniora, hicieron llamamientos a la calma aunque prometieron que su sangre "no correrá en vano".
El asesinato de Gemayel tuvo lugar horas antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara el proyecto de la creación de un tribunal internacional que juzgará a los asesinos de Hariri, así como el de otras personalidades asesinadas desde octubre del 2004 por defender la independencia del país.
La creación de este tribunal ha provocado mucha tensión en el Líbano, dividido entre pro y antisirios, y lo ha sumido en una grave crisis política que hace temer el retorno de las luchas fratricidas en país de los Cedros o la reanudación de la serie de atentados políticos que ensangrentan el país desde octubre del 2004.
Gemayel, que recibió varias balazos en la cabeza, pertenece a una familia que marcó la vida política del Líbano y que cuenta con otras víctimas como su tío Bachir, ex presidente, y la hija de este Maya, de 4 años, asesinados en dos atentados con coches bombas durante la guerra civil libanesa (1975-1990).
El abuelo de Pierre Gemayel fue el fundador del partido Kataeb, inspirado en los partidos europeos de la extrema derecha y que desde sus comienzos luchó por la independencia del Líbano tanto del mandato francés como del nacionalismo árabe de izquierdas.
El ministro asesinado estaba casado con Patricia Daif y era padre de dos hijos, Amin y Alexandre, de 5 y 2 años.