El estudio concretado por dos psicólogos británicos reveló que las mujeres altas tienen niveles más altos de testosterona. Esta hormona, más común en hombres, lleva a que ellas tengan características similares al sexo masculino como un menor instinto maternal.
Por tanto, las mujeres altas suelen tener menos hijos y generalmente tienen el primer bebé a una edad madura. En esta dirección, los investigadores descartaron, por medio del estudio, que el menor número de chicos se deba a que les cuesta encontrar parejas de su estatura.
Los resultados de este estudio aseguran que la alta producción de testosterona en las mujeres altas, las hace ser más enérgicas, competitivas y ambiciosas, comparadas con las mujeres de altura promedio, esto es, 1.65 metros.
Las mujeres altas suelen darle mayor importancia al crecimiento profesional, enfocarse a desarrollar su carrera, ser más apegadas al trabajo y proyectar sus vidas en torno al éxito laboral, según informa la agencia DERF. Por lo tanto, tienen menos hijos porque también prefieren una mayor evolución en el ámbito laboral.