Cómo Inglaterra erradicó la violencia del fútbol

Los hooligans ganaron fama a fuerza de destrozos y actos vergonzosos en todo el mundo. Hoy, la mayoría de las canchas de Gran Bretaña ni siquiera tiene alambrado. Cristian Martin, periodista de la BBC, contó las claves en Radio 10

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El fútbol argentino atraviesa una de las peores crisis de su historia y el problema no tiene que ver con lo estrictamente deportivo. La violencia es tema recurrente y no se salvan hinchas que van a las canchas con sus familias, periodistas ni jugadores de las terribles consecuencias. Cómo terminar con el problema es un gran interrogante.

Inglaterra es uno de los casos más paradigmáticos en cuanto al paso de una etapa de violencia inusitada a otra en la que se encontró un camino bastante cercano a la solución. Cansados de los hooligans, tal como se reconoce a los barrabravas británicos, las autoridades de aquel país decidieron tomar algunas medidas que fueron explicadas en Radio 10 por Cristian Martin, periodista argentino de la BBC.

Según Martin, para quien las barras inglesas ?no están apañadas ni sus referentes salen por televisión? como en la Argentina, uno de los métodos más efectivos fue el de ?infiltrar? agentes en los grupos violentos para con el tiempo detener a ?uno por uno?.

El periodista agregó que, además, se sancionó a los clubes, que nunca cancelaron un partido programado. ?Eso daña la credibilidad del fútbol argentino, que se ve en todo el mundo?, apuntó.

Martin detalló que, ?salvo el West Ham, Chelsea y Manchester City, los barrabravas estaban en los clubes más chicos del fútbol inglés?. ?Al ser sociedades anónimas, los dirigentes británicos no pueden ser cómplices de los violentos?, añadió, y lo graficó con las más de 35 condenas a prisión perpetua dictadas por la Justicia.

El periodista argentino puso algunos ejemplos: ?Una vez, los hinchas del Chelsea se habían escapado y, para agarrarlos, apelaron a la Interpol". Y así sucede en casi toda Europa, donde de a poco se van unificando las formas de contestar a los actos de violencia. Un Inter-Milán, uno de los clásicos de Italia con más convocatoria de público, se ha jugado a puertas cerradas luego de que uno de los jugadores fuera agredido con una bengala, consignó Martin.

Pese a que se logró erradicar buena parte de este problema, Martin admitió que el gobierno británico ?todavía tiene problemas cuando Inglaterra juega de visitante?. ?Tienen una ?lista negra? de unos 5.500 hinchas y, cada vez que el equipo o la Selección sale del país, ellos deben ver los partidos en la comisaría, donde presentan sus documentos de identidad?, concluyó.