Una chica de 10 años con deficiencia mental fue criada en el fondo de una casa de Río de Janeiro, con la única compañía de una gallina y un gato. La pequeña jamás aprendió a hablar o caminar.
El hecho fue descubierto por las autoridades gracias a un llamado anónimo. Los vecinos habían visto a la pequeña arrastrarse e imitando el sonido de las gallinas para pedir comida.
"Fuimos entrando sin creer lo que veíamos. En medio de la inmundicia, había un colchón con una niña, junto a una gallina y un gato. Cuando nos acercamos se puso nerviosa, como si no estuviera acostumbrada a tratar con humanos", recordó Silvana Vitorino, del consejo tutelar de menores de Maricá, al diario O Globo.
La niña fue criada por su madre de 30 años, Ana carla da Silva, quien se encuentra prófuga. Abandonó a su hija sucia, desnutrida, con sarna, piojos, garrapatas y heridas en distintas partes del cuerpo.
"El local era tan sucio, pero tan sucio, que me dolió la nariz por el mal olor. Había plumas de aves, pelo de animales y heces por todos lados", explicó uno de los policías según el diario Chileno La Nación.
La niña fue llevada a un hospital de la ciudad, para ser sometida a exámenes neurológicos y psicológicos.