Los protagonistas que menos disfrutan en el mundo del fútbol son los árbitros. Resistidos por todos, insultados los fines de semana sin excepción y tristes personajes centrales de las últimas semanas por cosas que pasan fuera de la cancha, los jueces casi nunca la pasan bien en una cancha. ?Casi? nunca.
Pablo Lunati es un árbitro muy particular. Con un estilo aguerrido, estricto, firme como tratando de imitar sin mucha suerte a Javier Castrilli, se ganó un nombre dentro del ambiente de la pelota.
El referee que se caracteriza por su mirada al cielo cada vez que saca una tarjeta, parece que se preocupa bastante por lo estético. Pero siempre hay un rato para divertirse.
Hace algunos días, en un partido de la sexta fecha del torneo Apertura de Primera división, Lunati fue hasta Mataderos para dirigir el partido entre Nueva Chicago y Colón de Santa Fe.
El equipo de la Capital Federal es habitualmente acompañado por mucha gente cada vez que juega de local, pero también tiene unas seguidoras muy especiales: Las Toritas, un grupo de porristas que alientan y levantan a la gente en el estadio.
Antes de que comience el partido, Lunati se dio un tiempo para relajarse y se sacó una divertida foto con ?Las Toritas? posando como si fuera un modelo publicitario.
Como queriéndole sacar dramatismo a todo lo que se vive en el fútbol argentino actual, Lunati se sacó el árbitro de la cabeza y se convirtió, al menos por unos segundos, en modelo.