El supuesto tirador de Belgrano fue sometido a estudios

Martín Ríos fue entrevistado por un grupo de peritos psicológicos. Se mostró "colaborador" y contestó la mayor parte de las preguntas que le hicieron. El acusado fue trasladado al penal de Marcos Paz

Guardar

Martín Ríos, procesado y detenido por el asesinato de Alfredo Marcenac y una serie de ataques en el barrio porteño de Belgrano, aceptó hoy por primera vez responder preguntas durante una serie de estudios psicológicos que se le practicaron, en los que comenzó a mostrarse "colaborador" y "lúcido".

El joven fue trasladado este mediodía al Cuerpo Médico Forense, ubicado en el Palacio de Tribunales, y durante la tarde se le efectuó un electroencefalograma y otros estudios, explicó a Télam el abogado defensor Angel Ramallo.

Los resultados de los estudios se darán a conocer el 19 de octubre próximo a las 9, fecha que todos los peritos intervinientes fijaron para elaborar un informe que luego será elevado a la jueza que investiga el caso, María Dolores Fontbona de Pombo.

Mientras tanto, Ríos permanecerá detenido en la cárcel de Marcos Paz, adonde fue trasladado esta tarde una vez que finalizaron las entrevistas.

Ramallo explicó que a Ríos se le efectuaron dos test psicológicos: el de Rorschard, en el que se muestran distintos dibujos y el paciente debe decir qué ve, y el de Weschler, que es de inteligencia.

Para realizarse estos test, el sábado pasado Ríos dejó de recibir la medicación antipsicótica que tiene prescripta, de manera que se mostró "más colaborador y lúcido", aseguró el letrado.

Además de los test, el joven respondió preguntas acerca de su infancia y adolescencia, la relación con sus amigos, si tuvo novia y qué tareas realizaba en su casa, de la que aparentemente salía en pocas ocasiones.

El equipo que interrogó a Ríos estuvo conformado por los peritos oficiales María Cristina Zazzi y Diego Hardie; el de la querella, Luis Kvitko y el de la defensa, Mariano Castex, además de dos psicólogos.

Esta junta debió reunirse el pasado 28 de agosto, pero fue suspendida debido a que Ríos se encontraba bajo el efecto de medicación antipsicótica y no podía contestar las preguntas que debían hacerle.

Por ese motivo, la jueza dispuso que antes de cada traslado al acusado se le realicen análisis de sangre y orina, a fin de descartar que ingiera algún remedio diferente del que está recibiendo.

La principal sospecha partió del abogado de la querella, Julio Rozas, quien sostuvo que tanto al momento de su detención como durante el lapso en el que estuvo alojado en Marcos Paz, Ríos no demostraba signos de alteración en sus facultades mentales.

La junta se efectuó después de que el joven permaneció 26 días internado en el Hospital Borda, donde se le realizaron observaciones y estudios psiquiátricos mientras estuvo alojado en una habitación aislada.
Sin embargo, los análisis más importantes, que determinarán si es o no inimputable, todavía no comenzaron.

El 1 de agosto, Ríos fue procesado por el delito de "homicidio agravado por placer", debido al ataque ocurrido en la avenida Cabildo al 1700, en el que murió Marcenac y seis personas resultaron heridas, y por disparar contra un tren de la línea Mitre cuando circulaba cerca de la estación Belgrano R.

Después, la magistrada amplió el procesamiento por el tiroteo contra la confitería Balcarce y un colectivo de la línea 67.