Trabajar demasiado, incluso para los líderes de la Iglesia Católica, es malo para el espíritu, dijo el Papa Benedicto XVI al saludar el domingo a los turistas concentrados ante su residencia de descanso en las afueras de Roma.
Durante la tradicional bendición semanal a los fieles, Benedicto citó a San Bernardo, quien en el siglo XII escribió sobre el tema del trabajo excesivo y lo que significaba para el papado en ese entonces.
El santo le recomendó a los Papas a ?cuidarse de los peligros de una actividad excesiva, sea cual sea... el trabajo que realicen, porque muchos de ellos conllevan el 'endurecimiento del corazón', así como el 'sufrimiento del espíritu y la pérdida de inteligencia"', dijo Benedicto al citar a san Bernardo.
"Esa advertencia es válida para cualquier tipo de trabajo, incluso para quienes gobiernan a la Iglesia", dijo el Papa, de 79 años.
Luego de tener vacaciones en los Alpes italianos en julio, Benedicto pasa ahora lo que queda de agosto, y buena parte de septiembre, en el palacio papal de Castel Gandolfo, poblado lacustre en las Colinas Albanas, al sureste de Roma.
El pontífice interrumpirá su descanso para visitar el 1 de septiembre un santuario en la costa adriática de Italia y luego viajará a su natal Alemania, para un peregrinaje del 9 al 14 de septiembre.