Stroessner agoniza en Brasil

La salud del ex dictador paraguayo se agravó en las últimas horas y lucha por su vida a los 93 años en un hospital de Brasilia. La población paraguaya reaccionó con indiferencia ante la noticia

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El ex dictador Alfredo Stroessner Matiauda, quien gobernó Paraguay a sangre y fuego durante casi 35 años, entre 1954 y 1989, lucha por la vida a los 93 años en un hospital de Brasilia al que fue ingresado el 29 de julio pasado.

El ex tirano fue hospitalizado para ser operado de una hernia y su estado se complicó en los últimos días debido a una neumonía, según fuentes del hospital Santa Luzia, donde permanece en la Unidad de Terapia Intensiva en estado grave.

El ex presidente de Paraguay, cuya permanencia en el poder sólo ha sido superada por el también enfermo presidente cubano, Fidel Castro, está acompañado por algunos de sus más cercanos familiares. Entre ellos están su hijo mayor, el ex coronel Gustavo Stroessner, su hija Graciela y su nieto Alfredo Goli Stroessner, quien llegó hoy a Brasilia.

Stroessner tuvo un tercer hijo, Alfredo, casado con Mirtha, hija del general Andrés Rodríguez, quien le derrocó en 1989 y sucedió en la Presidencia de Paraguay.

Conocido como el "Tiranosaurio", un apodo dado por el escritor Augusto Roa Bastos, Stroessner rigió hasta el 3 de febrero de 1989 uno de los regímenes más duros que ha habido en América Latina.

Nacido en la ciudad de Encarnación el 3 de noviembre de 1912, de padre alemán y madre paraguaya, Alfredo Stroessner ingresó en la Academia Militar en 1929. En la Guerra del Chaco (1932-1935), contra Bolivia, ascendió a comandante. Su arrojo militar le valió una meteórica carrera que le llevó en 1951 al puesto de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

Su desmedida ambición política lo condujo, tres años después, a capitanear un golpe contra el presidente Federico Chávez, que le convirtió en el hombre fuerte de Paraguay.

Sin Chávez en el poder, se formó una junta que maquilló el golpe con unas elecciones en las que el conservador Partido Colorado postuló como candidato único a Stroessner, quien asumió la Presidencia en agosto de 1954, cuando tenía 41 años.

Bajo su mando, el Partido Colorado y las Fuerzas Armadas fueron depurados y con dos reformas a la Constitución despejó los últimos obstáculos para perpetuarse en el poder. Fue reelegido en 1958, 1963, 1968, 1978, 1983 y 1988, siempre con porcentajes en torno al 90 por ciento, en comicios amañados.

Salvo una sublevación que sofocó sin problemas en 1959 y unos días de tensión con la Iglesia en 1969, su régimen se consolidó sin apuros.

A mediados de los años 80, la llamada unidad granítica de los colorados y los militares comenzó a resquebrajarse a causa de las luchas intestinas, hasta que el 3 de febrero de 1989, un golpe acaudillado por su consuegro, el general Andrés Rodríguez, ya fallecido, echó por tierra su régimen y le forzó al exilio.

A principios de 1995, por acusaciones de violación de derechos humanos, la Fiscalía de Paraguay solicitó su extradición para que fuese juzgado, pero no consiguió sacarlo de Brasilia. Desde que llegó a la capital brasileña ha vivido discretamente en una mansión del exclusivo barrio de Lago Sur, de la que apenas suele salir para caminar e ir a misa.

En círculos diplomáticos en Brasilia se comentaba que la salud de Stroessner ha empeorado desde febrero pasado, cuando murió su esposa, Eligia Mora, en un hospital de la capital paraguaya. Mora fue internada en diciembre pasado por insuficiencia cardiaca y falleció a los 95 años.