El crack brasileño Ronaldinho anunció que hará una demanda contra la modelo Alexandra Paressant, a la que acusó de dañar su imagen deportiva por asegurar que ambos tuvieron relaciones sexuales durante el Mundial de Alemania 2006.
"Estoy dolido por la difusión masiva en diferentes medios de comunicación de informaciones falsas relacionadas con mi vida privada y, en concreto, con una supuesta relación sentimental con la señorita Alexandra Paressant", dijo el comunicado que Ronaldinho distribuyó a través de sus abogados y que reprodujo la agencia Ansa.
Ronaldinho añadió que "en algunos casos los medios, incluso, llegan a concluir que la citada relación sentimental influyó negativamente" en su "rendimiento".
"Es rotundamente falso que hayamos mantenido relaciones más allá de una conversación entre conocidos, así como que yo haya faltado a mis obligaciones como jugador del seleccionado brasileño", aclaró el mediocampista de Barcelona, de España.
Ronaldinho explicó que "la gravedad de este tema" lo obligó a dejarlo en manos de sus "abogados", que iniciaron "las acciones necesarias" para conseguir por parte de la señorita Paressant la reparación de su "reputación".
La modelo había afirmado a los diarios sensacionalistas 'Bild' y 'The Sun' que era la "novia" de Ronaldinho y que éste se había escapado varias veces de la concentración brasileña en Alemania para mantener "relaciones sexuales" con ella.
Las declaraciones calientes
"El entrenador (Carlos Parreira) no quería que las novias de los jugadores durmieran en el hotel del equipo, pero nosotros no aguantábamos estar separados", había asegurado Paressant.
La supuesta novia del brasileño había considerado también que "Ronaldinho es un fuera de serie en la cama, mejor que en el campo de juego. Él no puede vivir sin amor, es una persona muy pasional y me lo demostró constantemente".
"El era feliz conmigo y cuando él es feliz juega bien al fútbol. Además, yo vi todos los partidos de Brasil y creo que 'Ronnie' jugó bien", aseguraba la modelo, quien se resistía a pensar que las fogosas noches de sexo hayan mermado el rendimiento del jugador.