Autoridades nacionales de Chile y Argentina dieron en San Carlos de Bariloche el puntapié inicial de la Reserva de Biósfera Transfronteriza Andino Norpatagónica, un área natural protegida mundial de casi cinco millones de hectáreas de ambos países.
A partir de la firma de este acuerdo binacional, la documentación de la Reserva internacional deberá ser elevada a la Oficina de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que en base a una serie de estrictos requisitos aprobará su constitución.
La superficie abarcada por la Reserva de Biósfera -inédita para el tipo de bosque húmedo cordillerano- alcanza a la Décima Región de Chile y las provincias argentinas de Chubut y Río Negro.
El documento fue suscripto hoy por autoridades de esas jurisdicciones, de Parques Nacionales, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Corporación Nacional Forestal (CONAF) chilena.
El subsecretario nacional de Planificación de Políticas Ambientales, Miguel Pellerano, elogió la iniciativa y señaló a Télam que su repartición "es parte y colaboradora permanente de la Reserva".
"Es la primera reserva mundial de este tipo para un bosque lluvioso, y los técnicos de ambos lados de la frontera crearán un esquema de manejo que al mismo tiempo promueva el desarrollo y preserve la naturaleza", sostuvo.
La Reserva de Biósfera tendrá una extensión de 4.588.167 hectáreas, de las que 2.218.177 pertenecen a Argentina y el resto a Chile.
Su territorio incluye los parques nacionales Los Alerces y Lago Puelo, en Chubut); Nahuel Huapi, en Río Negro y Neuquén, y Lanín, en Neuquén, y el área protegida Río Azul-Lago Escondido, en Río Negro, en Argentina, y en Chile, el Parque Nacional Puyehue y el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, en la Décima Región.
El representante de CONAF en el acto, Héctor Adriazola, señaló que "esta iniciativa surgió al comprobar en ambos países que la cordillera debía unirnos más que separarnos".
"La culpa no la tiene la naturaleza, si una línea que nos separa. Es excelente la idea de un manejo conjunto de todo este área, vinculando a todos los parques nacionales del sur, que tienen objetivos y realidades comunes", señaló.
Pérez Rosales explicó que la Reserva estará dividida en las áreas "núcleo", sin población alguna; "buffer" o "de amortiguación", con población rural, y "de transición", donde hay un mayor desarrollo turístico y usos productivos agrícolas, forestales o ganaderos sostenibles.
El gobernador de la Décima Región chilena, Jaime Bertín Valenzuela, ponderó el esfuerzo binacional para conservar el área en conjunto.
"La integración es el eje de todo y no es una tarea fácil -señaló-. Tenemos controles fronterizos que aún no están integrados y nos falta avanzar en muchas cosas, pero esta iniciativa es valiosa y demuestra que la Patagonia es una sola, y tiene mucho que dar al mundo".
El vicegobernador de Chubut, Mario Vargas, indicó que "no hay dudas de que la UNESCO le dará la jerarquía que busca esta región".
El ministro de Gobierno rionegrino, Iván Lázzeri, expresó que la nueva entidad "prueba que es posible asociar países, entidades y científicos tras un objetivo común".
Además de los mencionados, firmaron el documento Héctor Espina, presidente de la Administración de Parques Nacionales y, en representación del INTA, su director regional Patagonia Norte, Daniel Miñón.
El acta "ratifica la creación de la Reserva", que "conjuga de manera contundente el desarrollo, la defensa del medio ambiente y el combate contra la pobreza, reconociendo la necesidad de conseguir el respaldo de la UNESCO, como organismo de control de gestión y monitoreo de la Reserva".