Los clubes del interior del país siempre fueron grandes protagonistas de la categoría máxima del fútbol argentino. Sin embargo, nunca tuvieron las mismas chances que los clubes de Buenos Aires y ya se acostumbraron a correr de atrás en cuanto a los cupos en Primera.
La Liga Argentina de Fútbol se creó en 1931 y, a partir de ahí, el Interior se fue ganando su lugar pero nunca hubo un reparto igualitario en cuanto a los lugares privilegiados del fútbol local.
Desde los comienzos del profesionalismo, 80 equipos formaron parte del fútbol de Primera. De ellos, 45 fueron del ?resto del país?.
Los primeros en incorporarse a la élite de la pasión de los argentinos fueron los equipos rosarinos ?Newells y Central- en la década del ´40. Ambos son considerados los más grandes del Interior.
Los siguieron otros dos clubes santafesinos, pero recién en 1960: Colón y Unión. Luego se sumaron las principales instituciones cordobesas ?Talleres, Belgrano e Instituto- que también se hicieron habitué de la Primera división.
Pero además, en la extensa lista se pueden encontrar clubes que muchos fanáticos de nuestro fútbol ni siquiera deben saber de su existencia.
Pocos sabrán que la escuela Renato Cesarini alguna vez participó de los torneos principales de la AFA. Sportivo Guzmán de San Juan, Deportivo Roca de Río Negro, Huracán de Comodoro Rivadavia, Loma Negra de Olavarría, Guaraní Antonio Franco y Altos Hornos Zapla son algunos equipos que tuvieron su chance en la categoría mayor. Efímera, pero chance al fin.
Desde que se implementaron los campeonatos cortos, en 1990, la temporada que contó con más clubes del interior fue la de 1999 con ocho equipos: Rosario Central, Newells, Colón, Unión, Talleres, Belgrano, Instituto y Gimnasia de Jujuy.
En una semana, comenzará una nueva temporada que contará con seis equipos del interior (entre ellos, el debutante Godoy Cruz de Mendoza) que intentarán, con diferentes objetivos, ser protagonistas en el centralizado fútbol argentino.