Empresarios de taxis y autoridades de la Secretaría de Tránsito y Transporte porteña se reunieron hace minutos para dar "ritmo" a la negociación de tarifas que ya lleva seis meses y que el sector intenta definir entre esta semana y la que viene, con el Subsecretario del área, Gustavo Álvarez.
Los taxistas anunciaron que se encuentran en estado de alerta y movilización, medida que se instrumentará si no se llega en el corto plazo a una concreción en las negociaciones.
Exigen que se recompongan las tarifas que tienen un atraso de 46% para los propietarios (Pymes, mandatarias) y de 100% para quienes manejan sus propios taxis.
El incremento que exigen es escalonado, es decir, a aplicarse en varias etapas. La idea es llegar a 46%, pero no se sabe en qué tiempo.
"Es un reclamo lógico y legítimo desde el punto de vista empresario dado el retraso en las tarifas. No hay que olvidarse que, pese a que es un transporte público, el taxi no tiene ningún tipo de subsidio, y a las empresas les cuesta cada vez más mantener los gastos del vehículo y la renovación de la unidad", opinó Horacio Viviani, secretario de prensa del Sindicato de Peones de Taxis.
En la negociación estuvieron presentes el Director General de Tránsito porteño, Claudio Palmeyro y varias entidades de empresarios taxistas, entre ellas, la Asociación de Taxistas de Capital (ATC) y la Cámara Empresaria de Automóviles Taxis (Cametax).
"Nosotros venimos con encuentros desde hace 6 meses, la idea era producir incrementos en febrero, cosa que no se llevó a la práctica y en este momento, tenemos un atraso muy importante y se requiere un ajuste urgente", indicó Héctor Colman, titular de Cametax.
Según Colman, "este es un problema que viene desde 2001, cuando se produjo un desajuste por los incrementos en los principales rubros referidos al sector, como en repuestos, mantenimiento, valor de los automóviles. Mientras que el incremento en estas áreas fue de 168,57%, la recomposición de tarifas de taxi en el mismo período ascendió a 58%".
El empresario advirtió que si bien existe a nivel del gobierno nacional una política de no incremento de tarifas, en el caso de los taxis "el concepto es distinto, no se puede comparar un taxi con una multinacional. Los empresas de taxis son Pymes: 60% son licenciatarios únicos, de ellos 40% manejan su propios taxis (15 mil-16 mil) y un 25% tiene 2 ó 3 taxis. El número de cuenta propistas es muy importante, por lo tanto, se estaría perjudicando al trabajador".
"El empresariado del sector está en una situación de alerta y movilización", agregó. Luis Fernández presidente de ACT indicó que "hay un expediente que fue elaborado por el gobierno anterior, por Roberto Felletti, acerca de un aumento de 9%, que hoy quedó retrasado. Tenemos un defasaje que en el caso de los empresarios llega a 46% mínimo y en el de los trabajadores asciende a 100%".
"Pero un aumento de golpe no sería bien visto y sabemos que hay cierta retracción en los bolsillos. Entonces, pedimos, una recomposición escalonada. Estamos discutiendo en cuánto tiempo llegamos a ese 46%", indicó.
Fernández recalcó que "el gobierno no puede tener la misma política con todos, no nos puede comparar con Repsol, con Telefónica. La mayoría de los empresarios taxistas son cuentapropistas. Por otro lado sabemos que es un servicio público, pero no podemos trabajar a pérdida".
"Entonces, lo que hace el pequeño propietario es trabajar más horas y más días a la semana", dijo Fernández.
Desde el sindicato sostienen que "lo que sabemos es que el trabajador tiene necesidad de trabajar todos los días y que por falta de mantenimiento se pierden días. Los trabajadores estan trabajando muchas horas, esto no sólo implica un desgaste del vehículo sino también del conductor. Registramos muchos problemas cardíacos y de estrés por la cantidad de horas y la postura sedentaria, por la alimentación irregular de los taxistas".
Colman, por su parte, advirtió que la antigüedad del parque automotor hasta 2001 tenía en promedio 5 años y que hoy, los taxis tienen en promedio 8 años. "No es lo mismo un taxi con más años, ya que por los miles de kilómetros que anda por mes, el taxi se amortiza en 5 años promedio. A esto hay que sumarle un taxista que en vez de trabajar 8 horas, trabaja 12, 13 y 14 horas. Esto puede ser riesgoso", observó Fernández.
Si no se resuelve la suba de tarifas, los taxistas están delineando su plan de acción, que entre otras cosas, incluirán el esclarecimiento a los usuarios, más marchas y cortes.
El último aumento a taxis se otorgó en diciembre y fue de 12,5%. Los taxistas indican que entre el gremio y los empresarios no hay conflictos ya que el convenio establece que el salario equivale a 4.700 fichas.
Por tanto, cualquier incremento de tarifas se traduce de inmediato en un incremento del salario básico.
"Coincidimos con el reclamo de los empresarios que tienen necesidad de aumentar sus recaudaciones. Nosotros ya logramos un convenio colectivo de trabajo pero que va quedando retrasado. Son 4.700 fichas equivalentes a $1.043", dijo Horacio Viviani.
Para Colman, "el incremento de tarifas hace decaer el trabajo sólo el primer mes. Además, en un viaje promedio, 20% puede significar al pasajero apenas 1 peso más".
Los afectados por el aumento que se viene son alrededor de un millón de personas se trasladan diariamente con taxi en la Capital Federal. Hay 38 mil taxis en circulación.