Los obispos argentinos "celebran" la salida del cardenal Angelo Sodano

El periodista Sergio Rubin, experto en temas del Vaticano, dijo en Radio 10 que la salida del cardenal "era esperada por el Episcopado" por la mala relación que había desde hacía muchos años

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 EFE 162
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La designación del cardenal Tarcisio Bertone como nuevo secretario de Estado del Vaticano, cierra un período de catorce meses de análisis por parte del Papa Benedicto XVI.

?La gran mayoría de los Obispos argentinos está contenta con la salida de Sodano? aseguró el periodista Sergio Rubín, experto en temas del Vaticano.

Los analistas italianos consideran que "es un paso clave, que demuestra que el sumo Pontífice se está rodeando de personas de suma confianza, con quienes comparte sus mismas visiones teológicas".

En la Argentina, el Episcopado celebra esta salida, porque durante los últimos 15 años, el cardenal italiano optó por dejar afuera al Episcopado argentino y mantener una relación directa con el Estado argentino.

?La mayoría de los Obispos esperaban esta salida? dijo Rubín en Radio 10. ?El Episcopado denunciaba en los 90 los hechos de corrupción, el crecimiento de la pobreza y esos documentos eran ignorados. Mientras tanto, el Vaticano condecoraba a Menem?, dijo el periodista.

?Sodano tenía un fuerte acercamiento con el menemismo de entonces? confirmó el analista.

La designación de Bertone como el hombre que manejará la política del Vaticano, indica hacia dónde apunta el pontificado de Benedicto XVI, y la dirección que va tomando la reforma de la Curia que ha emprendido.

Para la iglesia argentina la asunción de Tarcisio Bertone puede resultar un "alivio refrescante" y según voces cercanas al pensamiento episcopal se recibió con satisfacción la decisión de Benedicto XVI.

Bertone visitó la Argentina en julio de 2005 y ratificó enérgicamente la postura de la Iglesia en contra del aborto y en defensa de la familia.

El designado secretario de estado Vaticano es una persona que trabajó junto al Papa en la Congregación para la Doctrina de la Fe, y si bien no tiene experiencia diplomática, es una persona de estrecha relación con el Sumo Pontífice.

Se estima, además, que se redefinirá el papel del estratégico organismo, dándole "una dirección más pastoral, y menos política".