Cleto vive con tres mujeres, tiene 40 hijos y pide una vasectomía

El hombre, de 46 años, vive en la localidad correntina de Santa Lucía. Hace tres años se presentó ante un diputado porque "estoy cansado de tener hijos y no quiero seguir perjudicando más a mis mujeres"

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Cleto Ruiz Díaz acusa 46 años, pero probablemente cargue con algunos más sobre sus espaldas de contextura mediana. Vive en la localidad correntina de Santa Lucía, distante 200 kilómetros al sur de la capital provincial, junto a tres mujeres y 40 hijos.

Ruiz Díaz fue el inspirador, hace más de tres años, de la presentación en la legislatura provincial de un proyecto de ley que permitiera la ligadura de trompas y la vasectomía. 

Por aquel entonces tomó contacto con el diputado provincial Gustavo Álvarez, del Partido Liberal, a quien le manifestó su deseo de realizarse una vasectomía porque "estoy cansado de tener hijos y no quiero seguir perjudicando más a mis mujeres".

"Aunque las tres me ayudan mucho y atienden bien a los gurises, estamos en una situación económica difícil", le dijo Ruiz Díaz al diputado Álvarez.

Ruiz Díaz formó su gran familia en Santa Lucía, una pequeña localidad de 14 mil habitantes, donde comparte el techo de su humilde vivienda de dos habitaciones junto a Yolanda, de 32 años y 10 hijos de entre 15 y 3 años de edad; Isabel, de 29 años y 10 hijos; y Alicia de 49 años y con 14 hijos, aunque en este último caso algunos de los hijos son producto de un concubinato anterior.

"No se trata de responsabilizar de los hijos sólo a la mujer, el hombre puede ayudar y ya no quiero seguir cargándolas de hijos. Yo voy a hacer cualquier cosa para no tener más hijos y no tengo ningún problema. Me voy a hacer lo que sea por mí y por mis mujeres", argumentó el hombre.

Hoy Cleto vive de "changas" como pintor que, según manifestó, le alcanzan para "darle de comer a todos" y es el director técnico de un equipo de fútbol barrial. 

La casa de la numerosa familia Ruiz Díaz está ubicada a dos cuadras de la estación terminal de ómnibus, en el barrio Itatí, y según sus vecinos, "acá lo conoce todo el mundo y todos lo ayudan porque es un hombre trabajador y honesto". 

Álvarez decidió impulsar, hacia fines de octubre de 2003, la ley de procreación a pesar de que es católico practicante y de que pertenece a un partido (el Liberal) de orientación conservadora, en virtud de la gran cantidad de familias numerosas sumidas en la pobreza extrema en su pueblo natal y alrededores. 

Sin embargo, el proyecto de Álvarez "durmió" en un cajón de la legislatura correntina, durante más de tres años. Álvarez dejó de ser diputado y parecía que la iniciativa no habría de ser tratada, hasta que otro diputado, del Partido Nuevo, Walter López, se hizo cargo del tema y lo reflotó.

Para el ex diputado Álvarez, "el tema no fue tratado porque mis pares tenían temor de confrontar con la Iglesia".

El proyecto -dijo Álvarez a Télam- no apunta a realizar un control de la natalidad, ni a obligar a quienes tienen muchos hijos a realizarse esta operación, solamente pretendimos poner en un plano de igualdad a aquellas personas sin recursos, con quienes pueden realizarse esa intervención quirúrgica en un centro asistencial privado".