Sus compañeros de elenco en Poseidón no ocultan su admiración por esta morocha que poco a poco se fue ganando el corazón de la principal vidriera del cine mundial: Hollywood. Es que la actriz Mía Maestro es polifuncional pues canta, baila, actúa y a esos atributos los condimenta con una alta dosis de belleza.
Poseidón es una remake del clásico del cine catástrofe de los ´70 que retoma las aventuras de un grupo que intenta sobrevivir en el océano, luego de una vuelta de campana del crucero en el que viajaban.
Volviendo a la impactante Mía, se sabe que a los 18 años partió a Alemania para recibir clases de canto y a los 20 debutó en cine con Tango, de Carlos Saura. Una vez que este estaba nominado en la ceremonia de los Oscar, no pudo asistir y en su lugar envió a la actriz como su representante. Mía quedó impactada con Los Angeles, ciudad que eligió para vivir.
A partir de allí, no paró de trabajar participando en media docena de filmes. Tampoco perdió su vínculo con la Argentina y estuvo en películas nacionales como El astillero y Diario de motocicleta, por mencionar algunos.
En una carrera ascendente, Poseidón representó la posibilidad de adquirir fama internacional, aunque le demandó un esfuerzo titánico porque se filmó bajo el agua. ?El cuerpo no está habituado a la humedad 12 horas al día durante cinco meses, pero terminé volviéndome adicta . Ahora, cuando llego a casa me baño y puedo estar más de cuarenta minutos en el agua porque llegue a extrañarla?, confesó esta morocha latina en un reportaje de la revista Luz.
Respecto al sacrificio que debió llevar a cabo sostuvo que ?me enfoco en mi trabajo y no me fijo en los efectos especiales o destrezas físicas que haya que relalizar?. Ahora todo ese sacrificio y belleza que cautivaron a Hollywood pueden ser disfrutados por el público argentino desde esta semana.