Hugo Chavéz refuerza su arsenal con 30.000 fusiles rusos

El presidente bolivariano recibirá hoy armas de alta precisión y varios millones de municiones. Esta es la primera entrega de un total de 100 mil. Varios países alertaron sobre el incremento de las compras venezolanas

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(EFE).- El presidente venezolano, Hugo Chávez, anunció que llegarán al país los primeros 30.000 fusiles AK-103 de los 100.000 adquiridos a Rusia y "varios millones de municiones" fabricados en ese país.

"El sábado atraca en Puerto Cabello (nordeste) un barco ruso que traer los primeros 30.000 fusiles AK-103 y varios millones de municiones", dijo Chávez en un acto oficial nocturno en Caracas.

Las autoridades castrenses venezolanas anunciaron para finales de esta semana la llegada al país del primer lote de los fusiles rusos, comprados por 54 millones de dólares, que sustituirán a los FAL belgas comprados en la década de 1950.

Chávez reiteró que los fusiles AK-103 será repartidos entre las "unidades elite" de la Fuerza Armada Nacional (FAN), y que los antiguos FAL serán entregados a la reserva.

Los AK-103, que cuentan con mira de precisión, visión nocturna, una bayoneta y un cargador lanzagranadas, serán recibidos en la base naval de Puerto Cabello, a 140 kilómetros al oeste de Caracas, por autoridades del Ministerio de Defensa y de la Dirección de Armamento de la FAN (DARFA), según datos oficiales.

Los restantes fusiles llegarán en dos entregas previstas para agosto y diciembre próximo, según fuentes castrenses.

El contrato de compraventa de los fusiles incluyó una cláusula de "transferencia de tecnología", por lo que una comisión técnica castrense venezolana supervisó su fabricación en Rusia y se ha anunciado la futura instalación en Venezuela de una fábrica de ese armamento.

Además de los fusiles, Venezuela compró el año pasado a Rusia diez helicópteros militares de los modelos Mi-17, Mi-26 y Mi-35, por 120 millones de dólares.

En febrero pasado arribaron al país suramericano, desarmados, los tres primeros helicópteros, del modelo MI-17V-5, que tiene capacidad para transportar hasta 36 personas y que servirán para labores de socorro y para reforzar la seguridad en la frontera con Colombia, de 2.219 kilómetros, según el Ministerio de Defensa.

Chávez también ha dicho que comprará a Rusia "una cantidad suficiente" de aviones de combate tipo Sukhoi, ante la "negativa" de EEUU de vender los repuestos de los F-16 de fabricación estadounidense adquiridos por Caracas hace más de 20 años.

Washington anunció el pasado 15 de mayo que vetó la venta de armas a Venezuela por la supuesta falta de cooperación de Caracas en la lucha antiterrorista, y negó que ese veto afecte al suministro de repuestos castrenses.

Estados Unidos criticó las compras venezolanas de armamento a Rusia y España, y expresó su "preocupación" porque esos equipos fueran a parar a manos de las guerrillas colombianas.

Chávez opinó que esa reacción es una manifestación "imperialista" y una demostración de que Washington quiere "desarmar" a Venezuela para luego intentar una "invasión" del país, que es el quinto exportador mundial de crudo y cuarto abastecedor de EEUU.

Venezuela compró a dos empresas españolas diez aviones y ocho embarcaciones militares por unos 1.700 millones de euros.

La española Navantia inició el pasado 26 de mayo la construcción de cuatro patrulleros oceánicos y cuatro de bajura.

La empresa española CASA ha sido encargada de la construcción de doce aviones, diez de transporte C-295 y dos de vigilancia marítima CL-235.