El próximo 16 junio llega al cine el tercer episodio de Rápido y Furioso: Tokio Drift con nuevos coches y mucho más tuning. El film dirigido por Justin Lin, de Universal Pictures, tiene muchísima adrenalina y las competencias se llevan a cabo en los lugares más peligrosos de Japón.
La película cuenta cómo Sean Boswell escapa de los Estados Unidos para evitar la prisión pero cuando llega a Tokio busca algo de acción y conoce a Twinkie, un muchacho americano que vive allí. Este lo lleva a presenciar algunas carreras y lo introduce en el mundo de las competencias callejeras.
Cuando decide competir en una de las carreras, lo hace frente al campeón local, sin saberlo, y al perder queda en deuda con este y como no tiene los recursos para pagarle se ve obligado a trabajar para él. A partir de ahí la trama se vuelve más intensa y llena de acción, donde los coches ganan protagonismo.
Si bien el film tiene una historia, los autos son la máxima atracción ya que en esta oportunidad varían los modelos y los colores. Estos están equipados con lo último en tecnología, con vinilos de alta definición, spoilers, alerones y lunetas acústicas, entre otros accesorios más.