(EFE).- La niña peruana Milagros Cerrón Arauco, que nació con el "síndrome de sirena", cumplió hoy dos años y los celebró en una concurrida fiesta en la que dio sus primeros pasos, a once meses de la operación que le separó las piernas.
El alcalde de Lima, Luis Castañeda, presentó a la pequeña Milagros en uno de los salones de la municipalidad donde se colocó una mesa de aperitivos y la torta infantil para la agasajada.
Castañeda, padrino de bautizo de la niña, declaró que la evolución de Milagros ha sido muy buena y anunció que en mayo próximo será la segunda intervención quirúrgica para mejorar la movilidad de la bebé.
El equipo de médicos que atendió a la niña afectada por Sirenomelia (las extremidades inferiores fusionadas) trabaja en un hospital financiado por la municipalidad capitalina, y es el mismo que estará a cargo de su cuidado por los próximos 10 años.
El cirujano y director del hospital, Luis Rubio, demostró a los periodistas reunidos en la celebración que la niña ya camina, agarrada de las manos, y felicitó a sus padres por la confianza dada a su equipo.
La pequeña Milagritos, como es llamada cariñosamente, tuvo su primera operación el 31 de mayo del año pasado para separarle las extremidades inferiores desde los talones hasta cerca de la ingle.
La siguiente intervención será probablemente el próximo 25 de mayo para avanzar hacia la ingle, de manera que los huesos fémur puedan coincidir exactamente en las cavidades de la cadera, informó el galeno.
Debido a las características del síndrome, Milagros tiene que combatir permanentemente contra las infecciones en las vías urinarias, dado que sólo tiene un orificio para orinar y defecar, además del funcionamiento de un único riñón.
Los padres de la bebé, Sara y Ricardo, originarios de la andina región de Junín, se mostraron orgullosos del crecimiento de su hija, una niña vivaz que ha alcanzado los 72 centímetros de altura y 9,9 kilos de peso.