Las autoridades de Kazajistán detectaron restos de ántrax en una partida de 93 toneladas de carne de cerdo, informó ayer el Ministerio de Situaciones de Emergencia de esa república centroasiática.
El comunicado del Ministerio señala que "93,8 toneladas de carne de cerdo congelada y prensada fueron requisadas por funcionarios del Comité Nacional de Seguridad en la ciudad de Semipalatinsk" situada al este del país cerca de la frontera con China.
La carne, añade la nota, "no llegó a los puntos de venta y, por el momento, se desconoce su procedencia", además las autoridades la han "guardado en lugar seguro" y han tomado "las correspondientes medidas de cuarentena".
Conocido también con el nombre de carbunco, el ántrax es una enfermedad infecciosa aguda propia del ganado y de rumiantes salvajes, pero también puede afectar a personas que hayan tenido contacto con animales infectados.
Las esporas del bacilo de ántrax pueden vivir en la tierra durante muchos años y los seres humanos pueden contagiarse por ingestión, contacto o inhalación.
Dependiendo de la forma de contagio, el ántrax en humanos puede ser cutáneo, respiratorio o gastrointestinal, este último mortal en el 25-60 por ciento de los casos.
En tiempos de la Unión Soviética, había un polígono nuclear emplazado en las inmediaciones de Semipalatinsk.