Emilia Attias y Silvina Luna, enfrentadas

Las dos derrochan sensualidad y despiertan deseo a su paso. Sus cuerpos son elegidos para ser las tapas de las revistas y ellas saben a qué se enfrentan. "Uno arranca en esto porque tiene buen lomo" y "aunque me mate bailando o actuando, siempre me llaman por la belleza física", aseguran

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 Gentileza Revista Hombre 162
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Las dos están en Gladiadores de Pompeya y tienen algo en común en la tira. "Las dos somos perras, ambiciosas e interesadas", dos auténticas villanas de televisión. Pero no solo las une el trabajo, sino que además tienen muchas cosas en común. "Para empezar una carrera, te piden cien de belleza y cero de talento. Si acompañás con alguna gracia, mucho mejor. No seamos hipócritas. Uno arranca porque físicamente tiene buen lomo y buena cara", le confió Silvina Luna a la revista Gente.

Asimismo, Emilia Attias toma el guante y golpea, pero a favor de su colega. "Ser linda te obliga a pelearla más duro. Yo tengo un tema con la belleza y a veces me revelo. No elegí esta profesión para trabajar de linda, pero aunque me rompa el lomo y me mate bailando o actuando, siempre me llaman por la belleza física", aseguró.

La Chivi, como la llaman los amigos, le respondió inmediatamente a la modelo. "A mí antes me torturaba eso, pero me di cuenta de que no hay que luchar, sino aceptarlo. Está bueno que lo explotes, siempre y cuando no te encasilles en eso. Después hay que demostrar que una es algo más que una cara bonita", aseveró.

Pero Emilia no da el brazo a torcer y reniega de eso. "Noto que acá, si sos linda, no tenés nada para decir. Como la belleza vende, te llaman para eso y punto. Yo tengo miedo de quedarme ahí. De ser una linda que dice ser actriz y vedette y conductora y no es nada. La fama llega de golpe y no tenés tiempo de armar tu carrera, de ver hacia donde tenés que apuntar", reveló.

En cuanto a los hombres saben que al ser famosas les juega en contra. A Silvina no le gusta que la inviten de otras mesas cuando esta en una disco. "Odio que te manden el champancito de otra mesa. Eso es lo menos. Nada más lejos del amor eterno". En cambio para Emilia, "lo peor es cuando te dicen: Yo no te vengo a hablar porque sos Emilia Attias... Esos quieren sexo para usarte de trofeo y nada más", afirman.