El bombardeo sexual de los medios estimula el debut de adolescentes

Esa es una de las afirmaciones de un extenso estudio que publica la revista Pediatrics y que llevó dos años de duración. Los especialistas calcularon una medida de la "dieta de sexo por medios" de cada joven. Los sorprendentes resultados

Guardar
  162
162
(EFE) -

Los adolescentes que usan medios de comunicación con un alto contenido sexual son más propensos a la iniciación sexual temprana que sus pares que frecuentan menos esos medios, según un estudio que publica la revista "Pediatrics".



La investigadora Jane Brown y su equipo de la Universidad de Carolina del Norte entrevistaron a 1.017 jóvenes, entre blancos y negros, cuando tenían entre 12 y 14 años de edad, y de nuevo dos años más tarde, acerca de su uso de cuatro medios diferentes y de su conducta sexual.



Los investigadores analizaron el contenido sexual en 308 programas de televisión, películas, canciones y revistas que habitualmente usan los adolescentes, y luego calcularon una medida de la "dieta de sexo por medios" de cada joven.



Entre los participantes en el estudio, los adolescentes blancos que tuvieron una alta dieta de sexo por medios cuando tenían entre 12 y 14 años de edad mostraron 2,2 veces más probabilidades de haber mantenido relaciones sexuales en los dos años siguientes que los que tuvieron menos exposición a esos medios.



La vinculación de la "dieta de sexo" por medios y la actividad sexual no fue tan clara para los adolescentes negros como lo fue entre los blancos.



"Los adolescentes recurren a los medios de difusión para obtener información sexual porque no la obtienen de otras fuentes", explicó Brown, cuyo estudio fue financiado por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano.



"Desafortunadamente, los medios no son los mejores educadores sexuales", añadió. "Los medios tienden a dejar afuera tres ingredientes cruciales: compromiso, anticonceptivos y consecuencias".



Los contenidos sexuales que los investigadores encontraron en las películas, las canciones, los programas de televisión y las revistas van desde sugerencias de sexo a desnudez y presentaciones de coitos.



Brown y sus colegas señalaron que uno de los factores que mejor protege a los adolescentes de la actividad sexual temprana es una clara comunicación sobre el sexo por parte de padres y madres.



Los jóvenes blancos que dijeron que sus parientes no aprobaban que ellos tuvieran relaciones sexuales a esa edad también tuvieron menos probabilidades de haberse involucrado en conductas sexuales de preludio de coito.



Tanto los jóvenes negros como los blancos que dijeron que sus padres y madres no querían que tuviesen relaciones sexuales mostraron menos probabilidades de haberlas mantenido cuando llegaron a los 16 años, en comparación con los adolescentes que percibían que sus padres no se oponían tanto.



En un editorial que acompaña el artículo, el pediatra Victor Strasburger escribió que pediatras, maestros, parientes y la industria del entretenimiento deberían pensar acerca de la actividad sexual de manera diferente que cuando encaran otras conductas de riesgo que puedan atraer a los jóvenes.



"El sexo no es como las drogas", señaló Strasburger. "Queremos que nuestros niños y niñas tengan vidas sexuales felices y saludables, pero cuando sean mayores, no cuando tengan 13 años".