Benedicto XVI elogió el legado que Juan Pablo II dejó para la Iglesia

A un año de su muerte y ante más de 100 mil personas, su sucesor recordó en la Plaza San Pedro que "Juan Pablo II murió como había vivido, animado por el coraje de la fe, entregándose a Dios y confiándose a María"

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(EFE/AP)- 

"El 2 de abril pasado, tal día como hoy, el amado papa Juan Pablo II vivía a estas horas la última fase de su peregrinaje terreno, un peregrinaje de fe, de amor y de esperanza, que dejó una profunda marca en la historia de la Iglesia y de la humanidad", dijo Benedicto XVI durante el rezo tradicional del Ángelus.



Benedicto XVI aseguró que Juan Pablo II, de quien ayer se cumplió el primer aniversario "dejó una profunda marca en la historia de la Iglesia y de la humanidad".


 

El papa Benedicto XVI evocó ayer el legado y los últimos días de su antecesor Juan Pablo II al cumplirse el primer aniversario de su muerte y dijo que el difunto pontífice cumplió hasta el último día su misión de guiar a la Iglesia Católica.


 

"Juan Pablo II murió como había vivido, animado por el coraje indomable de la fe, entregándose a Dios y confiándose a Santa María", dijo Benedicto en su alocución dominical. Decenas de miles de personas, muchas de ellas con la bandera roja y blanca de Polonia, la patria de Juan Pablo, se congregaron en la Plaza de San Pedro.


 

Muchas habían viajado a Roma para conmemorar el aniversario. La conmemoración finalizará esta noche con una vigilia de oración para señalar la hora exacta de la muerte de Juan Pablo, las 21.37 (1937 GMT).


 

Las autoridades romanas dijeron que preveían la presencia de entre 100.000 y 150.000 personas, incluidos unos 10.000 polacos.


 

En la oración del mediodía, Benedicto evocó los últimos días de Juan Pablo, durante la Semana Santa, cuando los fieles meditan sobre los últimos días terrenales de Jesús y su resurrección.


 

Benedicto recordó que Juan Pablo sólo pudo seguir por televisión la procesión del Viernes Santo, que evoca la crucifixión de Jesús, y dos días después no pudo pronunciar la bendición de Pascua. "Nunca olvidaremos esa bendición", dijo Benedicto.


 

"Fue la bendición más dolorida y conmovedora, que nos dejó el testimonio extremo de su voluntad para continuar su ministerio hasta el final".


 

Benedicto dijo que Juan Pablo será recordado también por uno de sus primeros mensajes, el 22 de octubre de 1978, pocos días después de su elección. En ese mensaje, Juan Pablo dijo a los fieles, "Abrid, sí, abrid de par en par las puertas a Cristo".


 

Benedicto dijo que esa invocación representaba los 26 años del pontificado de Juan Pablo, en particular sus muchos viajes.


 

"En los últimos años, el Señor lo despojó poco a poco de todo", dijo el papa. "Y cuando ya no pudo viajar y luego no pudo caminar y finalmente no pudo hablar, su anuncio se redujo a lo esencial: la entrega de sí mismo hasta el final". Benedicto preveía hablar a la multitud a la hora exacta de la muerte de Juan Pablo, en un mensaje que se transmitirá en vivo a Cracovia, Polonia, de la cual el difunto papa fue arzobispo.


 

Los polacos recordaron ayer con actos repartidos por todo el país la figura y obra del papa Juan Pablo II en el primer aniversario de su muerte.



En el santuario de la Misericordia Divina de Lagiewniki, próximo a Cracovia, la ciudad en la que Karol Wojtyla trabajó como metropolitano durante muchos años, se celebró una solemne misa presidida por el nuncio apostólico, arzobispo Jozef Kowalczyk.