(EFE).- Francia aguarda hoy con gran expectación el dictamen del Consejo Constitucional que puede ser decisivo en la evolución de la crisis sobre el contrato laboral juvenil (CPE), y la intervención del presidente francés, Jacques Chirac, tras conocerlo.
Chirac hablará "muy próximamente, basándose en la decisión" del Consejo y "sabrá aportar una respuesta conforme a las expectativas de los jóvenes, en el respeto de las instituciones", según el ministro delegado de Relaciones con el Parlamento, Henri Cuq.
Los "nueve sabios" de la institución deben pronunciarse, probablemente esta tarde, sobre el recurso que el opositor Partido Socialista cursó contra el Contrato de Primer Empleo (CPE) instaurado por la ley de igualdad de oportunidades.
Expertos constitucionalistas y responsables políticos creen improbable que el Consejo invalide el artículo que crea este contrato destinado a menores de 26 años y que permite al empleador despedir al joven sin justificación durante los dos primeros años.
Una invalidación sería vista como una bofetada para el primer ministro, Dominique de Villepin, pero daría al Gobierno una salida inmediata a la crisis.
Más probable, según los analistas, es que el Consejo admita la constitucionalidad del CPE pero con reservas que podrían abrir una puerta a su modificación.
Si el Consejo declara el CPE conforme a la Carta Magna, Chirac tendrá nueve días para decidir si lo promulga o si pide al Parlamento una nueva deliberación sobre el texto.
Las cinco confederaciones sindicales y siete organizaciones estudiantiles que lideran la campaña contra el CPE y que han convocado una quinta jornada de huelgas y manifestaciones para el próximo 4 de abril instaron a Chirac a que use sus "prerrogativas constitucionales" para que se retire el contrato.
Entre los legisladores del partido conservador gobernante, UMP, los partidarios de Villepin desean que Chirac promulgue rápidamente el CPE, mientras que los seguidores del líder del partido y número dos del Gobierno, Nicolas Sarkozy, quieren que espere para dar tiempo a la negociación con los sindicatos.
"No hay una buena solución. Hay que escoger la menos mala", indicó un allegado de Chirac al diario conservador "Le Figaro".
Villepin, cada vez más aislado e impopular, ha abogado ante Chirac, su mentor, para que promulgue el CPE de inmediato y, según el diario "Le Parisien", amenazó con dimitir en caso contrario.
Ayer, en la Cámara de los diputados, Villepin cometió un lapsus revelador al referirse a la "dimisión" en lugar de la "decisión" esperada del Consejo Constitucional. Pasado un instante, rectificó.
Villepin y Sarkozy se han reunido hoy en la sede del Gobierno.
Según un sondeo publicado hoy, el 66% de los franceses desaprueba la decisión de Villepin de mantener el CPE y el 67% piensa que el Gobierno debe suspenderlo y abrir negociaciones con los sindicatos. Otra encuesta muestra que un 42% desea la suspensión del contrato y un 41% su retirada pura y simple.
Mientras, estudiantes anti-CPE multiplicaban hoy acciones de protesta, con bloqueos de trenes o de circulación viaria en Rennes (oeste), Aix-en-Provence (sureste) y Lille (norte), o la ocupación puntual de rectorados, como en Limoges (centro).
El colectivo anti-CPE advirtió ayer al Gobierno de que no recurriera a la fuerza para reabrir hoy los institutos bloqueados y, hasta ahora, se ha evitado la intervención de la policía. EFE