El gobernador de Santa Cruz, Carlos Sancho, se trasladó ayer a la localidad de Las Heras junto con el ministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Nadalich, y la senadora Alicia Kirchner, para evaluar la situación en esa ciudad tras los incidentes en los que fue asesinado el policía Jorge Sayago.
Fuentes gubernamentales indicaron que los funcionarios nacionales y provinciales recibirán un "pormenorizado informe sobre la situación social, institucional y de derechos humanos, a partir de la información reunida por funcionarios que habían sido enviados por el gobierno".
Familiares de los detenidos por el asesinato del oficial Sayago; la iglesia, a través de los obispos de la Patagonia, y el cura párroco del pueblo, Luis Vicego, habían hecho público un llamado a las partes para "abrir el diálogo".
En ese sentido, se espera que los funcionarios busquen "acercar posiciones" tras los graves hechos sucedidos el pasado 7 de febrero en la localidad petrolera, situada a 800 kilómetros al norte de Río Gallegos.
En tanto, el obispo de Santa Cruz, monseñor Juan Carlos Ramanán, en declaraciones a medios radiales locales, sostuvo "que en la parroquia se brinda contención a los familiares de los detenidos y a los trabajadores que fueron despedidos de las empresas petroleras".