El titular de Boca Juniors, Mauricio Macri, le agregó más pimienta a la previa del superclásico del próximo domingo, al calificar al estadio Monumental de River Plate como "una heladera espantosa".
"Hay una gran distancia entre las tribunas y el campo de juego, por la pista de atletismo", expresó Macri.
También, el presidente volvió a mostrar su preocupación por la capacidad de la Bombonera, que se ve superada en varias ocasiones por la gran cantidad de socios y simpatizantes que desean concurrir para alentar al equipo de Alfio Basile.
No obstante, negó la posibilidad de construir un nuevo estadio debido a que "es increíble la mística que genera en el mundo entero".
Cuando falta muy poco para el choque más significativo del fútbol argentino, Macri precisó que mañana tendrá una reunión clave con José María Aguilar, presidente de River y Javier Castrilli, quien está a cargo de la Subsecretaría de Seguridad, para definir la polémica por la venta de entradas.
"Llegamos a una encrucijada y esperemos solucionarlo", afirmó el dirigente.
Al referirse al partido del próximo domingo, Macri no quiso aventurar un resultado, pero se mostró entusiasmado con el equipo que dirige Basile.
"Quiero ganar y quiero ganar bien", enfatizó y luego agregó: "Me quedé muy caliente con el último cero a cero porque Boca tendría que haber salido a ganar con más decisión".
Macri también se vistió de hincha y pidió al mellizo Guillermo Barros Schelotto en el partido con River: "Me duele que no juegue. Es mi ídolo".