Milagroso rescate de tres franceses que escalaban el Fitz Roy

Cayeron desde un bloque gigantesco de hielo del glaciar, desde una altura que equivale a un edificio de siete pisos. Rodaron a los tumbos más de 60 metros y los salvaron dos hermanos vascos

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Tres escaladores franceses fueron rescatados en Santa Cruz por dos hermanos vascos. Escalaban el cerro Fitz Roy, cuando cayeron por un precipicio de 80 metros.

Los hombres son guías veteranos de los Pirineos y milagrosamente salieron ilesos de una caída a un precipicio de más de 80 metros en el cerro Fitz Roy, en Santa Cruz.

Pero, una vez a salvo de la caída, podrían haber muerto si no los hubieran rescatado dos hermanos vascos que eligieron abandonar el desafío de llegar a la cumbre para rescatarlos, según publicó el diario Clarín.

Los hermanos Iker y Eneko Pou rescataron, en primera instancia, a los franceses de la entraña de hielo donde habían caído. Y después intervino el Grupo de Rescate de El Chaltén, personal del Parque Nacional Los Glaciares y de Gendarmería.

La noche del 21 de febrero pasado, el guía francés Jacques Lacaze y sus compañeros de aventura, André Bouyssiere y Pierre Benscar cayeron desde un "serac" o bloque gigantesco de hielo del glaciar por el que descendían del monte patagónico y rodaron a los tumbos otros 60 metros más.

Los tres iban camino a la cumbre de 3.405 metros del Fitz Roy, pero decidieron regresar porque no llegaban a tomar el avión de regreso a Europa.

Cuando desde la Brecha de los Italianos emprendían la vuelta por la pared del glaciar, se rompió el sistema de clavos en los que cuelgan las cuerdas de los escaladores y cayeron sin contención.

Sólo Jacques se pudo mantener colgado y gritó "socorro" en un español con acento francés, que los hermanos Pou ?a quienes conocían de aventuras en Europa y con quienes habían estado un rato antes) llegaron a escucharlo en medio de la nieve y la tormenta.

Así fue que abandonaron la idea de llegar a la cumbre y no descansaron hasta que sus colegas estuvieron a salvo.

Ayudaron primero a Jacques a llegar al refugio en el Paso Superior, a 2.000 metros, donde los alpinistas cavan en la nieve cuevas para descansar.

Una vez que los encontraron, les aplicaron calmantes y los primeros auxilios y los trasladaron hasta el refugio donde ya descansaba Jacques.

Una de las médicas rescatistas dijo al matutino que "tuvieron mucha suerte, aunque sufrieron golpes y conmoción cerebral, no fue nada de gravedad?.

En tanto, Carlos Duprez, el responsable de la Zona Norte del Parque Los Glaciares, remarcó que "algún ángel los cuidó porque fue como caer de un edificio de casi siete pisos, sobre hielo durísimo, y después rodaron otros sesenta metros más".

Así y todo, los franceses aseguran que volverán al Chaltén porque fue allí donde ?reencontramos el significado de la palabra humanismo?.