Amalia Granata, la modelo que pasó la noche con Robbie Williams cuando el cantante visitó la Argentina, paseó sus 90-60-90 por todo Chile con tal de ganar ser la reina del Festival de Viña del Mar.
Sin embargo, ni su enfrentamiento verbal con la chilena Diaz dio resultado y terminó siendo una de las menos votadas del certamen: consiguió solo dos votos.
Según cuenta una nota de la revista Paparazzi, la rubia anduvo por todos lados para mostrarse ante los periodistas que votarían a la reina. Pero el peor papelón de la modelo fue cuando fue echada de un boliche donde había ido con un grupo de amigos.
Granata manifestó que está a favor de las mujeres ?al natural?. ?Me puse busto porque tenía mucha cola. Pero la mujer es linda natural?, dijo.
Explicó que tomó esa decisión porque ciertas prendas no le quedaban bien en la pasarela. ?No tenía nada de lolas?, explicó.