La visita de la mítica banda británica -es la tercera vez que el grupo liderado por Mick Jagger hace una presentación en la Argentina- convertirá, por una semana, al país en una verdadera fiesta del Rock and Roll.
Pero la banda, que durante más de cuatro décadas ha colmado de "Satisfacción" a tres generaciones de rockeros en todo el mundo, además de generar una gran movida también instala una polémica entre sus seguidores y la moda que se instala en torno a ellos en todos los países en los que se presentan.
En la Argentina ya se comenzó a hablar de las diferencias que existen entre los "Rollingas" y los fieles a la cultura "Stone", que vienen siguiendo desde siempre a las legendarias "Majestades Satánicas".
Ser "Rollinga" y sentir la música de los Rolling Stone son dos cosas diferentes. Algunos fans se dicen verdaderos "Stones" y se diferencia de los "Rollingas", a los que califican de ser una moda, porque conocen toda la rica historia de la banda desde sus inicios.
Los fieles de esta cultura "Stone" aseguran que su fanatismo va mucho más allá de estar presente en el recital, vestir una remera con la imagen del grupo o de su líder, Mick Jagger, o conocer el tema que ocupa un puesto importante en los rankings musicales.
Otros sostienen que un "Rollinga" es el que sólo escucha rock nacional y que los "Stones", además, escuchan a la banda británica. También están aquellos que señalan que ambas cosas son una porque las dos palabras derivan del mismo grupo.
Los cierto es que más allá de los nombres con los que unos y otros se identifican, la banda tiene tantos fanáticos como para llenar dos veces un estadio.
Los Rolling Stones brindarán hoy un recital en la cancha de River Plate y el jueves cerrarán su actuación con otro show en el Monumental, en el barrio de Núñez, en el marco de la gira de presentación de su último CD "A Bigger Bang".