Otro barco cargado con soja argentina fue demorado por la justicia en el puerto de Cartagena, España, por una demanda de la empresa Monsanto que
pretende cobrar un canon sobre la oleaginosa mientras se prolonga el debate entre productores y semilleros para acordar un régimen de regalías sobre semillas en el país.
Simultaneamente trascendió que el presidente del Instituto Nacional de Semillas (INASE), Jose Russo, presentó su renuncia al cargo para facilitar la gestión del secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Miguel Campos, ante la demora en la designación de los miembros del directorio del organismo.
Russo ocupaba la presidencia del INASE desde hace casi dos años a pero la falta de los directores representantes de las distintas entidades de la produccion que debían ser nombrados por el Poder Ejecutivo Nacional (PEN) trabaron el desempeño de su tarea, indicaron los dirigentes del sector.
El barco demorado en el puerto español, de la provincia de Murcia, fue despachado por la exportadora Toeffler y está cargado con 17.500 toneladas de harina elaborada con soja transgénica sobre la cual la empresa Monsanto pretende cobrar regalías aunque no tenga la patente del producto registrada en el país.
Este es el tercer barco argentino con granos y derivados de la oleaginosa que se detiene en España para extraer muestras de la carga a fin de demostrar lo incuestionable, que el producto contiene soja transgénica con el gen RR (Ropund Up Ready) sobre el cual la multinacjonal reclama sus derechos.
El conflicto con Monsanto se potenció a partir de la falta de un régimen de regalías en la Argentina que garantice a los creadores u obtentores de nuevas variedades vegetales y reproductores de semillas cobrar royalties por sus inventos.
El tema fue debatido esta tarde durante una reunión realizada en la sede de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires como parte de una serie de encuentros que se vienen concertando desde diciembre de 2005 entre dirigentes del agro, semilleros, obtentores, exportadores y corredores de granos.
Los asistentes proyectaban acordar un documento "con propuestas mínimas" para presentar como "base de negociación" al secretario Campos pero "la continuidad de los desacuerdos" impidió la firma de una declaración conjunta.
Las discrepancias giraron en torno a la posibilidad de limitar el "uso propio y gratuito" de las semillas que es un derecho consuetudiario consagrado para todos los agricultores por una ley nacional.
En tanto los semilleros proponen fórmulas para restringir la práctica del derecho a los pequeños productores que trabajen determinadas superficies o cosechen hasta 150 toneladas de granos, los representantes de los agricultores rechazan esa posibilidad.
La representancion de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) propuso que los agricultores que acrediten la compra de semilla certificada para cultivar sus campos puedan mantener el derecho a utilizar sus propios granos en la siembra anual de la misma superficie.
Los productores señalaron tambien que "no se puede discutir bajo la presion de la empresa Monsanto" afiliada a la entidad que representa a los semilleros y reclamaron que para continuar el debate la multinacional deber cesar en sus demandas para cobrar en Europa las regalías por la soja producion en Argentina.
Por su parte los exportadores explicaron las crecientes dificultades que las denuncias de la empresa Monsanto está creando para las ventas de granos argentinos en el exterior y advirtieron sobre el riesgo de una baja del precio internacional del producto local.
Los asistentes indicaron que la situación se agrava ante la indefinición de las auitoridades respecto a la puesta en marcha del INASE, cuestion que empeora con la renuncia de su presidente, y aunque no lograron fijar ningun acuerdo se comprometieron a seguir discutiendo en futuros encuentros.
Con anterioridad a la demora de este barco en la costa mediterránea, la semana pasada fueron objeto de una medida similar otros dos barcos en Bilbao y Santander, sobre el mar Cantábrico, en tanto medidas similares se aplicaron en el Reino Unido y los Países Bajos.